SCOTTSDALE, Arizona (Del Denver Post). Esmil Rogers, quien pasó tres años como un jugador del cuadro de liga menor antes de convertirse en lanzador en 2006, aún siente que está por detrás de otros lanzadores que han pasado más tiempo de sus vidas sobre la loma.
Mira a los muchachos jóvenes, dijo Rogers. (Jhoulys) Chapín, Ubaldo (Jiménez), todos ellos tienen muy buenos cambios de velocidad.
Rogers, cuyo poderoso brazo contrasta con su delgada estatura, ha tenido problemas para desarrollar un cambio, un lanzamiento que es vital para sus chances de éxito en las grandes ligas. Un dato: Los bateadores zurdos, sabiendo plenamente que iba a venir con la recta, le batearon .370 en 2010.
Tal es el caso que Rogers ha trabajado incansablemente con su cambio de velocidad durante la época libre en la República Dominicana. Cambió el agarre, moviendo la bola más abajo en sus manos y usando los dos dedos de abajo en vez de los dos de arriba.
Hasta ahora, le han gustado los resultados.
Cada vez que necesito un cambio ahora, yo lo tiro, dijo. Estoy logrando que la bola se hunda. Es un asunto de tomar más confianza.
Yo lo estaba lanzando a 86-87 (mph), y eso no es bueno, dijo. Ahora lo estoy lanzando a 82-83, quizás a 84. Esa es una gran diferencia, dijo.
En número
66
Ponches
Cifra lograda por el joven tirador de los Rockies en 72 innings en campaña del 2010.

