NUEVA YORAK, MLB.com.- Las cámaras están siempre detrás de Miguel Sanó.
Del pelotón de prospectos de las ligas menores que se citó el domingo para el juego de promesas, el tercera base dominicano que milita en la organización de los Mellizos de Minnesota era tal vez el que menos necesitaba de una tarjeta de presentación.
En el juego de promesas, se fue de 2-0 con un boleto. Pero encandiló en la práctica de bateo, sacando cinco veces la pelota del Citi Field.
Sanó se distingue por su natural carisma, encantado de saludar a propios extraños, posar para fotos y sonreír en todo momento.
«Yo respeto el juego del béisbol, a mis compañeros», afirmó.
Hace un año, el documental «Pelotero» fue estrenado en Estados Unidos y el mismo no fue del agrado de las autoridades de las Grandes Ligas al difundir las prácticas de corrupción (como falsificar identidades) con el fin de conseguir los bonos de firma más jugosos posibles con muchachos de corta edad.
«Hay que estar positivo todo el tiempo. El día que me den la oportunidad no lo voy a perder», dijo.
Y está pendiente a escuchar el consejo de peloteros establecidos, como es el caso de su compatriota Robinson Canó.
