El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SJC) exigió este lunes de los jueces del tribunal mayor drasticidad al dictar medidas de coerción contra personas involucradas en narcotráfico y otros delitos del crimen organizado.
Al dar lectura a la resolución 58-2010 del pleno del más alto tribunal judicial, Subero Isa enfatizó en la necesidad de que los jueces sean más cautelosos al dictar medidas de coerción consistentes en garantía económica, impedimento de salida y presentación periódica en los tribunales.
El jurista advirtió que no hay jueces sagrados ni favoritos, por lo que insistió en que los magistrados actúen con estricto apego a las leyes.
El funcionario judicial ponderó el papel de los medios de comunicación con relación a las críticas en contra de las últimas sentencias que favorecen a personas implicadas en actos ilícitos y afirmó que la sociedad está indignada por esas sentencias complacientes.
Subero Isa pidió a los jueces evaluar de manera conjunta y armónica los elementos y circunstancias establecidos en el Código Procesal Penal.
La resolución también establece que el juez o la corte que revise una coerción de prisión preventiva, para variarla deben motivar su decisión, explicando ampliamente en qué consiste la variación de las condiciones que en su momento justificaron la prisión preventiva.
También que ese juez debe exponer cuáles documentos o circunstancias se presentaron por primera vez el día de la variación de la medida de coerción que no existían cuando se ordenó la prisión preventiva.
Aclaró que el concepto variación de presupuesto debe entenderse como la desaparición de la causa o motivo que sirvió de fundamento para la imposición de la prisión preventiva que se dictó originalmente.
La decisión del pleno se produce tras varias medidas de coerción que en su momento estremecieron la sociedad, como Sobeida Féliz Morel, la de los acusados de pertenecer a un grupo de sicarios que asesinó a 12 personas y la de Pedro Alejandro Castillo Paniagua (Qurinito).

