La senadora por Nueva York, Kirsten Gillibrand, ha revelado que además de los efectos de la crisis económica, las remesas desde Estados Unidos han disminuido a causa de estrictos controles impuestos por autoridades estadounidenses para reducir posibles fuentes de financiamiento del terrorismo.
Después de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono, se han impuesto controles al envío de dinero desde Estados Unidos que inciden en la disminución del monto de dólares remitidos a República Dominicana.
Ese factor, enlazado a la más grave crisis económica mundial desde la Gran Depresión, pinta un panorama lúgubre para un sector que como el de remesas, constituye pilar fundamental sobre el que descansa la economía local.
La senadora Gillibrand, quien sostuvo un encuentro con el presidente Leonel Fernández en el Palacio Nacional, ha revelado que el Gobierno de Estados Unidos estudia alternativa para flexibilizar los controles al envío de dinero, toda vez que destinos como el dominicano no están vinculados con el terrorismo.
La legisladora neoyorquina dijo que por controles y crisis, las remesas hacia territorio dominicano disminuyeron en US$55.1 millones de dólares durante el primer semestre de este año y que se proyecta que la caída será de US$183.8 millones al finalizar el 2009.
La comunidad dominicana en Estados Unidos lidera al resto de las diásporas criollas en el exterior, en volumen y asiduidad de dinero enviado a sus familiares aquí, por lo que lo dicho por la senadora Gillibrand, reviste importancia excepcional, incluido la penosa revelación de que más de 73 mil hogares serán afectados por la severa reducción de las remesas.
El Gobierno debería impulsar una ofensiva diplomática en Washington a los fines de lograr que Estados Unidos excluya al territorio dominicano de las restricciones en envío de dinero que se aplican por temor de que se usen para financiar al terrorismo. Las remesas son para la economía nacional como oxígeno al cuerpo.

