La condición de dirigente es resultado dialéctico de la experiencia, la capacidad de trabajo y la formación política.
Miguel Vargas llega a la política a través de los negocios. En el área financiera, buscando los recursos económicos que necesitaba el PRD. No se ocupó de obtener una cultura política. No la necesitaba en esos momentos en que su vida estaba centrada en acumular la fortuna que hoy exhibe. Sus labores comerciales estaban primero que la política. Eso no tiene nada de malo. Ahora bien, el salto a la candidatura presidencial no fue cualitativo. Se sobredimensionó en un momento de crisis política, de vacío social fruto de la muerte de Peña Gómez y la derrota electoral del 2004. Hipólito Mejía cometió el error de apoyar a Miguel Vargas contra doña Milagros Ortiz Bosch, una dirigente política con experiencia, capacidad y formación.
Ese breve marco teórico sirve para entender o explicar los graves errores que ha cometido Miguel Vargas desde la presidencia del PRD al extremo de sustituir la táctica por la estrategia. Aun la política sigue siendo una ciencia, aunque muchos la quieran tratar como un oficio.
Miguel quiso cambiar la estructura del partido por la estructura de una empresa; quiso hacer del PRD su empresa, su negocio, como si fuera una constructora más; quiso, amparado en el poder económico, convertir a los perredeístas en empleados de esa nueva empresa, dando órdenes y excluyendo a quienes no cumplían con ellas. Buscó socios, no compañeros. El no se considera igual que los demás. Las reservas de las candidaturas en más de un 80%, las hizo en función de sus intereses. Se unió al gobierno firmando un pacto clandestino con el presidente Leonel Fernández que castró al PRD.
La campaña de los candidatos a senadores, diputados, alcaldes y regidores está supeditada a su campaña presidencial.
El que siembra vientos cosecha tempestades. Las bases del PRD le cobrarán a Miguel Vargas todo el maltrato y todas las humillaciones. Las bases del PRD se han dado cuenta que con Miguel Vargas el PRD no volverá al poder jamás. Las bases del PRD se han dado cuenta que han sido conducidas hacía un matadero electoral por Miguel Vargas. ¡Y eso no se lo perdonarán nunca! ¡El desplome de Miguel Vargas en el PRD es irreversible! ¡Los pies del nuevo líder del PRD eran de barro!

