Su concierto en la Sala de la Cultura, el pasado miércoles, dejó a todo el mundo boquiabierto. ¿Cómo es posible tal virtuosismo a los 10 años? era la pregunta que quedaba colgada en las ahora iluminadas paredes de este espacio del Teatro Nacional Eduardo Brito. El concierto fue abierto al público, auspiciado por la Dirección General y Artística del Teatro Nacional Eduardo Brito, como un aporte a las celebraciones de Santo Domingo, Capital Americana de la Cultura 2010.
Victoria gusta de pintar, escribir historias y de componer obras para piano solo, interpretó un repertorio con obras de Bach, Chopin, Debussy, Montsalvage y del dominicano Luis Mena.
Desde los tres años comenzó a inclinarse por el piano y a los 4 y meses, su madre solicitó sus servicios a la profesora dominicana Damaris Morales, residente en Las Vegas, Estados Unidos. La niña y su madre, Bee Lee, pasaron por una terrible experiencia de violencia doméstica por parte del padre, por lo que tuvieron que vivir en un refugio para víctimas de violencia intra-familiar y en ese período sus clases de piano fueron fundamentales para superar el episodio.
La profesora Damaris, quien trabaja para el Southern College of Nevada, indica que la infantil pianista se ha destacado al punto de ser solista para grupos sinfónicos.
Virginia acaba de ser seleccionada como finalista para un concurso de piano con niños virtuosos de Corea, Japón, Australia y otros países, y que se desarrollará en octubre en el Carniegie Hall de New York, competencia a la que acude con la actitud de preparación y humildad que caracteriza el alma de una artista de su sensibilidad.

