Fórmulas parael buen vivir
Dormía, en Jarabacoa, cuando una multitud de gente prácticamente voceando y bebida pasaba por la casa. Sobresaltada pregunté y la respuesta casi me provoca un ataque de risa. El cuidador de la casa de al lado, aprovechando que los dueños habían mejorado la vivienda construyéndole una piscina, había decidido aumentar sus recursos organizando fiestas alrededor […]
