Esta noche arranca la serie final del béisbol invernal, definida también como Serie de la Caña, un choque sin precedentes entre Toros y Estrellas, equipos que representan la región Este.
Aunque las novenas tradicionales y de amplio mercado, Licey, Aguilas y Escogido, quedaron descartadas, el enfrentamiento entre las enseñas de La Romana y San Pedro de Macorís suscita entusiasmo e interés entre los amantes de la pelota.
Resulta difícil poder vaticinar cuál será el campeón entre dos equipos que en el terreno lucen equilibrados en los planos de ofensiva, defensa y pitcheo y que además han exhibido desbordante deseos de ganar.
Los Toros del Este mantuvieron claro dominio a lo largo de la temporada regular y durante el round robind o serie semifinal, basados en la profundidad de su cuerpo de lanzadores y tórrido bateo de sus toleteros.
Los paquidermos, en cambio, además de contar con buen bateo y una envidiable rotación de buenos serpentineros, tienen ansias de ganar un cetro que no conquistan desde hace 43 años.
Es evidente que la mayoría de seguidores de las banderías descartadas se alinea a favor de las Estrellas, pero la publicidad de los romanenses advierte que en esa comarca todos son toros, o deben mudarse.
Ante la creciente rivalidad entre Estrellas y Toros es menester exhortar a los fanáticos de ambos equipos que acudirán a los estadios a mostrar buen comportamiento y entender que sólo una novena podrá coronarse campeona.
Seguidores de la enseña verde están compelidos a no repetir los lamentables sucesos que motivaron la confiscación de dos encuentros en el estadio Tetelo Vargas, por piedras lanzadas al terreno de juego desde fuera del parque.
Bajo el añejo lema de amistad primero y competencia después, se aboga por un rotundo éxito de la serie final entre Toros y Estrellas y ¡que gane el mejor!

