A correr, fanáticos
Aunque a la Real Academia Española no le gusta el uso del extranjerismo: “’correr para la presidencia”’, siempre es placentero recordar al mago, Simon Alfonso Pemberton.
Lo cierto es, que el 9 de diciembre, el Comité Olímpico Dominicano está abocado a celebrar sus elecciones para el periodo 2018-2022. Hasta el momento solamente el ingeniero José Manuel Ramos ha presentado al país y a la familia del deporte sus planes y proyectos para modernizar esa institución.
Aunque Luisín Mejia, presidente actual del COD, ha guardado un absoluto silencio, sería una insigne estupidez, pensar que no se presentará para un quinto período.
No hay dudas de que estas elecciones han acaparado la atención de la familia del deporte nacional, por hecho, de que muchos entendidos han escrito sobre la necesidad de que el deporte dé el salto de calidad que esperamos hace muchos años.
Otro aspecto que ha generado interés, es que el aspirante a sustituir
a Luisín, ha manifestado con mucha autoridad, que habrá que contarle los votos, y que no se prestará a ninguna componenda a espaldas de sus seguidores.
Pienso que el mejor aliado de José Manuel Ramos ha sido la compostura exhibida, su discurso en favor de las conquistas de las federaciones,
y el haber reconocido
los logros de Luisín.
El aspirante a sustituir
a Mejía, ha planteado claramente la necesidad de elevar los niveles de transparencia en el COD y en las mismas federaciones, pero lo ha hecho sin acusaciones, sino más bien, como parte de las exigencias modernas.
Hay una inocultable guerra de estrategia. Luisín no quiere importantizar a Ramos, pero tarde o temprano chocará con una realidad: algunos federados han comprendido el sentido de la oportunidad.
Otros han dicho con razón”: que ya Luisín lo ha recibido todo del deporte y que lo mejor que haría; es crear las condiciones para un nuevo relevo, representado en Ramos, y otros jóvenes, como Edwin Rodríguez, Gilberto García, Junior Arias Noboa, así como,
a los veteranos: Antonio -Colin- Acosta, José Luis Ramirez y Luis Chanlatte, para hacer posible: lo mejor de lo nuevo, con lo mejor de lo viejo.
Yo respeto la decisión del presidente del COD, pero él debe conocer el principio de Peter, que establece un tope en la excelencia y una regresión automática. Pienso que el COD, bajo la jefatura del señor Mejía, ha logrado su peldaño más alto y requiere de un nuevo empuje.
Estoy convencido de que son los federados quienes tienen que hacer conciencia de que eternizando a los presidentes del COD, se están quitando
la oportunidad de crecer, ¿Acaso es Luisín Mejía el único dirigente con capacidad para dirigir esa
entidad? Claro que no.
Acosta, Ramos, Ramírez, Chanlatte y Noboa, además de Rafael Uribe, Nelson Ramirez, Persio Maldonado y otros más, podrían hacerlo con un trabajo en equipo..
Entonces, ¿Por qué tenerle miedo al cambio?. Seguiré en el tema.

