El presupuesto de Río 2016
Cuando apreciamos lo que ocurre en el deporte dominicano, con profunda amargura terminamos dándole la razón al gran patriota Américo Lugo, cuando con ríspidas críticas enrostró la incapacidad del pueblo dominicano para organizarse en Nación.
El hecho de que nuestras autoridades deportivas se encuentren tardíamente discutiendo el presupuesto que sustentará la delegación dominicana que nos representará en los Juegos Olímpicos de Río, implica que seguimos montados en el carro de la improvisación.
El 2 de octubre del 2009 se escogió a la hermosa ciudad de Río como sede para esta XXX1 Olimpíada y todavía el Comité Olímpico Dominicano y el ministerio de Deportes (MIDEREC) se mantienen discutiendo el presupuesto bajo un panorama de desconfianza absoluta.
¿Cuál es la situación del monto? El Comité Olímpico, que dirige Luisín Mejía, tiene un presupuesto de 60 millones de pesos para la delegación que debe tener cerca de 55 personas.
La Comisión Técnica, dirigida por Nelson Ramírez, entiende que ese monto le garantiza una participación digna, de acuerdo a lo proyectado.
Aunque todo se maneja con absoluto misterio, como si viviéramos la época de la edad media, es conocido que Miderec no está en ánimo de otorgar ese monto, por lo que el COD ahora baraja el monto de 48 millones. La comisión de Miderec, que la integran Aníbal Portorreal y José Luis Suero, quienes acompañan al ministro, argumentan que hay 15 millones para la preparación de los atletas que ya no se justifican por la cercanía del evento.
El señor Portorreal insiste en que la ausencia del equipo de Voleibol en la delegación debe rebajar considerablemente el monto que presenta el COD.
Hoy que el mundo aboga por la transparencia, no salimos de un misterio. Panamá, un país pequeño, hace tiempo que hizo público la inversión de dólares en la preparación de sus atletas e incluso, definió los premios que recibirán los posibles ganadores de medalla: oro, 50 mil; plata, 30 mil;
y bronce, 20 mil.
Los informes que manejamos es que Jaime David Fernández y su comisión no están en ánimo de otorgar más de 20 millones y para más, podrían ser menos. Lo que se pierde de vista es, que si el dinero no llega a tiempo, todo lo estipulado se iría por la borda y la participación de la República Dominicana sería más lúgubre que la noche triste de Hernán Cortés.
Apoyaremos siempre el sentido de la transparencia, pero nadie está por encima del orgullo del pueblo dominicano, acostumbrado a competir con Duarte en el corazón para escribir hazañas memorables. Nadie tiene el derecho de hacernos fracasar. El presupuesto debe ser digno y justo, para no darle nuevamente la razón a Don Américo Lugo cuando dijo que “nuestro Estado siempre estará dentro de una Canoa”. El presidente Danilo Medina no se merece que hagamos el hazmerreir en esta fiesta deportiva de Río 2016.

