El presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), mayor general Rolando Rosado Mateo, enfrenta la batalla contra el narcotráfico en las calles, aeropuertos y persiguiendo los vuelos irregulares que transportan drogas, pero la hazaña más extraordinaria es la captura en el último semestre de siete jefes antinarcóticos de provincias sorprendidos en tumbes o traficando con drogas.
Entre los militares y policías que comandaban en provincias cancelados y sometidos a la Justicia aparecen tenientes coroneles, mayores y capitanes y decenas de alistados, según reportes de la Dirección Nacional de Control de Drogas.
El 27 de mayo fue apresado el teniente coronel de la Policía Francisco Vargas Ureña y una fiscal adjunta sorprendidos mientras comercializaban cuatro kilos de cocaína que supuestamente les habían incautado algunos días ante a Francisco Orlando Tavárez (El Doctor). En ese caso fue implicado el mayor de la Fuerza Aérea Dominicana, Edwin Herrera Martínez y otro agente identificado como Andrés Julio Segura Cáceres.
El 15 de abril fue detenido el jefe de la sección de la DNCD en Montecristi, segundo teniente José Palanco Jiménez, en una habitación del hotel Monte Chico con varias porciones de droga. El operativo estuvo a cargo del coronel Pedro Manuel Nín Suero.
Luego el 15 de julio fue arrestado y sometido a la Justicia la dotación completa de Samaná al ser acusada por el fiscal Juan Medina de los Santos de cobrar peajes a los jefes de puntos de drogas en la zona.
De inmediato la DNCD procedió contra el mayor Joan Antonio Peralta Victorio, el capitán Alexander Adamés Almonte, el primer teniente Eligio Jiménez Valdez y el sargento Luis Canela María.
Seis días después, el 21, fue apresada y sometida a la Justicia la unidad de servicio en Boca Chica, representada por el mayor Franklin Estévez Liberato y el capitán Valentín Marrero Novas quienes en La Esperanza, Santo Domingo Este, habían apresado a Radhamés Almánzar Acosta, Domingo Rivera Trinidad y Rafael Hidalgo García con diez kilos de cocaína pero sólo reportaron uno.
Otros militares apresados y sometidos a la Justicia en la misma acción son los primeros tenientes Santo Toribio Reyes de la Cruz, del Ejército, y Fred Alberto Mercedes, de la Policía, así como los alistados Eddison Méndez, Angelo Calcaño Escaño, Luis Rafelín Ciprián Ramírez y Algeny Joaquín Peña González, de la Inspectoría de la DNCD en Boca Chica. También, el primer teniente Alberto Rodríguez Marcelino, el segundo teniente Manuel Joaquín de Jesús, el cabo Francisco Suero Andújar y el raso Luiggi Ruiz Mendoza, de la Dirección Antinarcóticos de la Policía.
El 13 de agosto fueron expulsados seis militares entre ellos cuatro oficiales que tenían relación con el capo boricua José David Figueroa Agosto, entre ellos el teniente coronel del Ejército Alfredo Vargas Herrera, el mayor Víctor Enrique Liriano Fernández, los capitanes José Manuel Helena y Luis Alfredo Báez, el sargento Ejército Darwin Ovidio Rodríguez y el cabo Algenis Buathis Soriano.
Justo un mes después el presidente de la DNCD, Rosado Mateo y el jefe de la Policía, mayor general José Polanco Gómez, coordinaron un operativo en Santiago en el que fue apresado el jefe de la División Antinarcóticas en esa zona, coronel Franklin Peralta, y el sargento Alberto de Jesús Jerez Polanco, acusados de participar en un tumbe de drogas en Licey al Medio.
La semana pasada fue apresado el jefe antinarcótico en San Francisco de Macorís, mayor Miguel Rodríguez, con 400 kilos de cocaína en tres vehículos.

