Yakarta. EFE. El volcán Merapi, en la isla indonesia de Java, volvió hoy a lanzar columnas de humo y rocas incandescentes, cuando 38 personas han muerto y 50.000 han sido evacuadas desde que comenzaron las erupciones, el 26 de octubre.
El director de la Agencia Geológica, Sukhyar, señaló que las nubes de gas caliente alcanzó un radio de cuatro kilómetros en torno al cráter, de 2.914 kilómetros de altura, pero la lluvia de ceniza y polvo volcánico llegó más lejos, según la agencia de noticias Antara.
Cuando ocurrió la erupción, en la cumbre soplaban vientos del Este.
En el centro de evacuados de Glagahardjo, muchas mujeres allí acogidas con sus hijos se negaron a subir a los camiones militares que llegaron 15 minutos después de la erupción para trasladarlos a un lugar más seguro, a un kilómetro de distancia.
Sus maridos habían salido por la mañana a cuidar los cultivos o alimentar los rebaños porque creían que el Merapi permanecería calmado y todavía no habían regresado.
Al final, las refugiadas aceptaron entrar en los vehículos con la promesa de los oficiales de que buscarían a sus esposos.
El domingo, los equipos de socorro, apoyados por policías y soldados, recorrieron aldeas y casas aisladas para localizar a personas que han ignorado la orden de evacuación.

