Editorial

Sin temor a las cucarachas

Sin temor a las cucarachas

Como  auténticas sentinas, los periódicos “La Prensa” y “El Heraldo”, de Honduras, han acogido en sus   retretes todo tipo de insultos políticos y racistas contra el presidente Leonel Fernández, promovidos por el dueño de  esas letrinas, un primate sindicado como autor intelectual del golpe de Estado contra Manuel Zelaya.

Calificativos  como “negro comunista”, “títere mulato”, “negrito del batey” y “maldito traidor”, han sido vertidos contra  el mandatario dominicano, como reacción a su propuesta de que se suspenda a Honduras del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, como forma infalible de que regrese la democracia.

El golpista Carlos Roberto Facusse, propietario de esas cloacas periodísticas,  ha soltado la jauría para intentar infectar con su rabia asquerosa a un pueblo que, como el dominicano, ha sabido  enfrentar con dignidad y coraje  a crápulas como él que han intentado lacerar la democracia y la libertad.

Es obvio que los vómitos contra los dominicanos,  expulsados desde los vientres rastreros de  esos golpistas se quedan en sus asquerosas anatomías, porque esos individuos carecen de autoridad moral para siquiera intentar insultar a quienes en América procuran  extinguir  el último vestigio de la plaga de ratas que  una vez asoló al Continente.

Contrario al usurpador y marioneta de  disolutos políticos y empresariales, Roberto Michelletti, el  doctor Fernández forma parte del aunténtico liderazgo  latinoamericano que  afana por consolidar la democracia para que nunca más sea madriguera de gente como él y sus mandantes, entre las escupideras que almacenan las inmundicias que se ha querido lanzar contra la dignidad del pueblo dominicano. No hay que culpar tampoco a los gusarapos que  se movilizan en esos retretes del periodismo hondureño, toda vez que son esos estanques  los que expelen el mal olor.

Tampoco se atribuya al noble pueblo hondureño, la sarta de insultos que el mencionado primate político  ha proferido contra el Gobierno y el pueblo dominicanos.

No se confunda con temor el asco que se  siente por esas cucarachas.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación