El Nacional publica hoy en primera página una secuencia de fotos de una mujer, al menos muy parecida a Sobeida Féliz Morel, atada por los brazos y amordazada, con un arma de fuego que apunta a su cabeza.
No hay forma de precisar si quien aparece en las fotos es Sobeida, pero tampoco manera de descartarlo, aunque es claro que quienes suministraron esas gráficas a este periódico procuran transmitir el mensaje de que está cautiva o secuestrada.
Ante tantas conjeturas que se hilvanan en torno a formas de fuga de esa mujer, que incluyen la versión de que fue sacada del país en un jet privado custodiada por militares al servicio de José Figueroa Agosto, también prófugo, es menester incluir la posibilidad de que haya sido raptada.
Si de especular se trata, puede decirse que el tipo de pañuelo que cubre la cabeza de la mujer que aparece en las fotos, consolidaría la versión de que fue sacada desde el interior de un salón de belleza, cuando quizás se arreglaba las uñas.
Otros elementos que llaman la atención en esas gráficas es la pistola que un individuo apunta a la cabeza de esa dama, dotada de un cargador especial que la convierte en metralleta, así como el tipo de cuerda y forma de amarre para sujetar sus manos, aunque sus pies fueron dejados libres. También se observa un moretón en la pierna derecha de la mujer, consecuencia posible de algún golpe.
Antes de publicar las fotos, a solicitud de la mayoría de nuestros lectores, según lo consigna una encuesta en la versión digital de El Nacional, la dirección de este periódico ofreció copias a la Policía y Ministerio Público, a los fines de que puedan determinar si la mujer que aparece en las gráficas es la misma Sobeida.
Aunque un viejo aforismo chino indica que una foto vale más que mil palabras, con las que hoy publica El Nacional no se pretende nada más que aportar un elemento nuevo al enorme expediente de conjeturas y especulaciones sobre la fuga o desaparición de esa mujer acusada de lavado de dinero. El tiempo dirá.
