La incautación de 4.6 millones de dólares, artículos de lujo y equipos de comunicaciones durante un operativo de la Dirección Nacional de Control de Drogas y la Fiscalía, merece el reconocimiento público por tratarse de una acción ejercida con eficiencia, respeto a la ley y apego a la ética.
Hay que aplaudir el gesto de las autoridades de presentar de inmediato tan elevada cantidad de dinero, además de prendas y otros objetos valorados en unos 20 millones de pesos, ocupados durante un operativo antidrogas en el sector La Esperilla, de la capital.
El dinero fue localizado dentro de una yipeta blindada Mercedes y en el interior de dos apartamentos, donde también se ocupó una gran cantidad de relojes, armas y equipos electrónicos sofisticados empleados para detectar llamadas telefónicas.
Este rudo golpe al narcotráfico representa un gran primer triunfo en la recién estrenada gestión del general Rolando Rosado Mateo al frente de la DNCD, como también ha sido el resultado de una eficiente coordinación entre esa agencia, Policía y Ministerio Público.
Con la misma intensidad que se censura acciones reñidas con la moral o crasa negligencia en que no pocas veces incurren instancias de la oficialidad o del Ministerio Público, es menester hoy reconocer que DNCD, Policía y Fiscalía han ofrecido una soberbia demostración de eficiencia, transparencia y trabajo en equipo.
Es por eso que se confía que otros operativos conjuntos, como el que se realiza desde ayer en 32 barrios de la capital, ayudarán a cerrar el cerco al narcotráfico y crímenes conexos.
Llama la atención que para poder contar los 4.6 millones de dólares, fue necesario recurrir a la ayuda de personal técnico del Banco de Reservas.
A la justicia le corresponderá determinar si el dinero incautado tiene conexión con el tráfico de drogas, pero puede decirse que las autoridades cumplieron ya cabalmente con su deber.
El combate al narcotráfico sería más efectivo, si como ahora DNCD, Fuerzas Armadas, Fiscalía y Policía se agarran de las manos.

