Según estudio realizado durante 80 años por la Universidad de Harvard sobre la felicidad y la salud de las personas se llegó a la conclusión que lo que nos hace verdaderamente felices son nuestras relaciones personales. En este estudio iniciado en 1938 por el doctor en psiquiatría de la Escuela de Medicina de Harvard, Robert Waldinger, y que ha sido uno de los más largos de la historia se estudiaron 724 adolecentes de los cuales hoy 60 sobreviven, se tomaron grupos de jóvenes de la universidad y grupos de las zonas más pobres de Boston.
A los participantes iniciales se les preguntó sobre qué pensaban los haría felices en sus vidas. Esa misma pregunta se les hizo en estos días a otro grupo de jóvenes y la respuesta fue muy similar, el 80% pensaba que el dinero y el 50% la fama. Entre el grupo original de participantes se encontraban figuras como el presidente John F. Kennedy o el editor del Washington Post, Ben Bradlee.
Los resultados de este estudio ya hoy están siendo evaluados y con más de 2000 descendientes, nietos, biznietos de esos 724 iniciales, se les preguntó finalmente sobre que los hizo felices y la conclusión fue que no fue el dinero, ni la fama, incluso ni la salud, sino sus relaciones con las demás personas.
Y no solo eso sino que hay una conexión directa entre las relaciones, la felicidad y la salud. El hallazgo sorprendente es que nuestras relaciones y los felices que somos en ellas tiene una poderosa influencia en nuestra salud según explica el profesor Waldinger en el Harvard Gazette.
Afirma que los beneficios de crear vínculos personales plenos son enormes: ayuda a retrasar el deterioro mental, mantiene la capacidad memorística, controla el estrés y ayuda a dormir mejor. Según el doctor Waldinger las personas que estaban más satisfechas con sus relaciones con 50 años, estaban más sanos con 80.
Otro dato a resaltar según el profesor es que la soledad mata y que era igual de poderosa que fumar o que el alcoholismo y que las personas que se sienten solas presentan muchos más riesgos para su salud lo cual ha sido avalado por la American Psychological Association en reciente conferencia que la soledad es un peligro para la salud pública igual de importante que la obesidad.
El estudio señala que las personas que tuvieron mejor convivencia y calidad en las relaciones con sus personas cercanas y la sociedad donde hubiera capacidad de resolución de los conflictos a través del dialogo y el respeto mutuo fueron más felices y sobretodo en la vejez saber que podían contar con alguien, aunque sea una sola persona, un hijo, un amigo, un pariente, un vecino de que si algo les ocurriera tendrían quien vele por ellos y que no estaban solos.

