La expresión es de Roberto Fulcar. Y la repetimos jubilosos y dispuestos a emprender la tarea de gobernar, con la misma carga de humildad y sinceridad contenida en ella. El propio Abinader ha dicho, tras ser electo, que su triunfo es de todo el pueblo dominicano.
“Ganamos, pero ganamos todos. Llegamos, pero no para que nos aplaudan, sino para servirte. ¡Gracias por confiar en nosotros!”. Humilde y conciliador mensaje del presidente electo, tan pronto fue enterado.
La nueva composición del Congreso favorece las reformas y ejecutorias que demanda el país para superar esta crisis y dejar atrás viejas prácticas entronizadas durante casi veinte años. El concurso y la unidad de los sectores va a ser determinante en el éxito del gobierno que comienza este 16 de agosto.
El primer gran aporte del cambio se reflejará de inmediato en la recuperación de la confianza en el próximo jefe del Estado y en las instituciones, inspirada en la propuesta de orden y justicia social que habrá de llevar a cabo.
En el gesto de unidad manifestado, sabemos que el mandatario encontrará el apoyo de productores e inversionistas que habían hecho reservas de sus proyectos y decisiones hasta recibir la buena noticia de la elección de Luis Abinader.
La seguridad será un factor preponderante y determinante en la economía y las políticas públicas del nuevo gobierno.
Podemos apostar, en ese orden, a una saludable estabilidad cambiaría y retomar nuevas y tradiciones fuentes de inversión rezagadas por efecto de la corrupción y falta de grafías.
Actuando en consecuencia, con firmeza y humildad, podemos encontrar felizmente las coincidencias existentes, unidas a las de Luis. En ello, a decir de Fulcar, todos. somos Luis. Es lo que el país necesita.
Por: Eduardo Alvarez
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