WASHINGTON (AP).- Los sones hispanos venidos particularmente de México, Puerto Rico y España inundaron ruidosamente las instalaciones de mármol y arquerías clásicas del Union Station, anoche, para celebrar la llegada al poder de Barack Obama, prevista para el martes. Unas 3.000 personas, la capacidad máxima del recinto de mármol habilitado en la más vistosa estación del tren subterráneo de Washington, se congregaron para ver una mezcla de música popular del más alto nivel y política cotidiana en la llamada Gala Inaugural Hispana.
La gala no figuraba, sin embargo, entre los actos oficiales de las ceremonias y celebraciones por la asunción de Obama y fue más bien organizada por grupos hispanos para resaltar el protagonismo de este grupo poblacional en la política estadounidense.
El actor Tony Plana, participante de la serie «Betty la fea», adaptada del español a la televisión estadounidense, tomó ese caso para expresar su preocupación de que «esto no fuera una premonición de que los hispanos vamos a estar relegados en las prioridades del nuevo gobierno». Pero, el laureado actor de origen mexicano, Edward James Olmos, uno de varios que desfilaron por la alfombra roja de ingreso a la estación, dijo que el hecho de la oficialidad «no cuenta».
«Lo que cuenta es que éste es un acontecimiento de los hispanos para demostrar que somos parte activa de la vida de esta nación», afirmó al ingresar a la gala, que empezó casi con una hora de retraso. El cantante y actor boricua Marc Anthony, quien arribó con su esposa Jennifer López, dijo que «todos participamos en la elección de este gobierno, todos recibimos con una gran expectativa el inicio del nuevo gobierno y todos esperamos que no nos defraude». El español Alejandro Sans afirmó que no se había entrevistado personalmente con Obama pero «estar aquí me da la oportunidad de expresar mi gran esperanza» sobre las posibilidades de que las acciones del nuevo presidente conlleven beneficios para los 45 millones de hispanos que viven en Estados Unidos.
«Quiero que nos legalice a todos…», dijo a su vez la cantante y actriz mexicana Angélica Vale, refiriéndose a la necesidad de dar a los indocumentados la oportunidad de residencia legal y ciudadanía. «Y que con él se acaben las guerras…» El puertorriqueño Luis Fonsi tuvo términos similares, pero cuando los reporteros le pidieron su opinión sobre si Puerto Rico encontraría finalmente una solución definitiva a su centenario problema de status, contestó cortante: «No soy político».
Paulina Rubio, también cantante mexicana, dijo que esperaba que «todo le salga bien» a Obama, cuya ascensión al poder estaba movilizando un aparato de seguridad de 20.000 personas y unos 3 millones de visitantes. La gala hispana no sólo fue un despliegue de personalidades de la farándula. Varios miembros del Congreso, demócratas como Obama, aprovecharon para hablar de política, la agenda en favor de los hispanos del nuevo gobierno y, según el congresista José Serrano, de Nueva York, las «buenas relaciones» que debe tener con Latinoamérica. Estuvieron también entre los asistentes el ex senador Ken Salazar, nominado por Obama como secretario del Interior y la ex congresista Hilda Solís, propuesta para el departamento del Trabajo. En la gala no estuvieron artistas de otras procedencias, aunque la colombiana Shakira, quien actuó anoche en el concierto en honor de Obama, participará también el martes en las festividades oficiales.

