SAN ANTONIO, EEUU (AFP) – Elocuente y exultante, el entrenador de Miami Heat, Erik Spoelstra, sonríe de nuevo tras haber recuperado la ventaja de cancha en la final de la NBA, pero el de San Antonio Spurs, Gregg Popovich, se mostró tan cerrado como una ostra respecto a sus planes para el importante partido de este domingo a partir de las 8 de la noche.
Parece que el ánimo de los dos dirigentes varía según el resultado del partido más reciente y de la urgencia con la que deben enfrentar el próximo, y así se comportaron este sábado el Coach Spo y su colega, el Coach Pop, al terminar las prácticas de sus respectivos equipos.
Con la serie por el campeonato empatada a dos triunfos por bando, el Heat y los Spurs saldrán mañana domingo a la cancha del AT&T Center de San Antonio en busca de un triunfo en el quinto partido de la serie.
Las tornas han ido cambiando constantemente en este tope entre los dos mejores equipos de la temporada.
«Hay que darle crédito a la competencia en ambos sentidos. Cuando se llega a este nivel, es difícil ganar dos partidos seguidos contra un oponente igual de bueno», declaró Spoelstra sobre la forma en la que se ha desempeñado la serie.
De su lado, Popovich no soltó prenda sobre sus planes para el quinto partido, y cuando le preguntaron acerca de si el Heat le había reventado la estrategia durante el encuentro del jueves, en el que los Spurs perdieron por 109-93, soltó un exabrupto: «No me gustaría decir una simpleza y responder que cualquier cosa es posible», indicó.
LeBron se pronuncia
Tras recuperar la ventaja de cancha en la final de la NBA contra San Antonio Spurs, Miami Heat se prepara para un quinto juego con su estrella LeBron James llamando a sus compañeros a no quitar el pie del acelerador y a seguir jugando «con sentido de urgencia».

