Opinión

Sucedió en Halloween

Sucedió en Halloween

Ernesto Guerrero

Escrito por: Ernesto Guerrero
guerrerocamiloe@gmail.com

Doctor acabo de ver una bruja pasando por la ventana, iba con la alas caídas. – parece que va cansada–No doña Nana, eso no es una bruja lo que Ud. vio desde la ventana en nuestro piso 35, es un pájaro carroñero (Zopilote) que abundan mucho en este país. Esa conversación la tuvimos a finales de Octubre días después de su llegada a Panamá procedente de Enriquillo, pueblo que está en el Sur profundo.

Nana que trabaja como domestica, es una mujer de unos 50 años, de tez clara y curtida, de anatomía delgada, y extremadamente supersticiosa. Convencida de haber visto un espectro, insistía que era una bruja, pero que no nos inquietáramos, que ella tenía experiencia y que la próxima vez la iba a tumbar.

La última noche de Octubre, suena el timbre, -¿quién es? ¿Quién…? Luego se escucha un grito de espanto, ¡Doctooor…! Venga, baje pronto que el maligno esta aquí. Mi mujer y Yo nos asomamos desde el segundo nivel, y vemos una cara cubierta de maquillaje, una bata larga morada, un gorrito de media, con un perro ladrando y entre gritos y ladridos se producía una gran algarabía.

-Baje que es la bruja, yo se lo dije que iba a volver! y ahora viene con otros “zanganos” . Al intuir de que se trataba le grito ¡Nana deténgase que son niños! . – No, no lo son y tampoco hablan, solo oigo “TRICO-TRI, TRICO-TRI”. – Los voy a someter a todos ahora mismo. – Gritaba de manera agitada.

Bajo corriendo, cuando ya se había abierto la puerta y Nana ahora se reía como desquiciada.

Encuentro 4 niños menores de 10 años todos con las caras de espanto, desesperados tocando el botón del ascensor. Eran los únicos que quedaban del grupo, los más grandecitos, todavía se oían gritando y corriendo despavoridos por la escalera de emergencia.

Me acerque y trate de calmarlos, y sus rostros seguían petrificados mirando hacia la puerta y cuando volteo la cara, también me quede turbado al ver a trasluz esa figura con este atuendo, un palo de escoba en la mano, que reía desenfadada , como para disimular su desconcierto. Les ofrecí buscar dulces pero cuando se abrió el ascensor entraron velozmente y cerraron sin esperar nada.

Para rematar resulta y viene a ser, que en esos días preparamos en casa carne de conejo. Los había traído de un viaje del interior, ya que ninguno de los supermercados de Panamá los vende.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación