GINEBRA. AFP. La nueva generación de jugadores suizos espera en Brasil superar la barrera de los cuartos de final, el mejor resultado obtenido hasta ahora por el país europeo, en la despedida de su técnico, el alemán Ottmar Hitzfeld.
En su tercera participación consecutiva en una fase final, la Nati tiene que demostrar que la octava posición que ocupa actualmente en la clasificación de la FIFA no es un accidente estadístico, sino el merecido resultado de una selección tan joven e inexperta como sobrada de calidad.
El objetivo mínimo que se ha marcado Suiza en Brasil es clasificarse para los octavos de final y borrar así el mal sabor de boca que dejó en Sudáfrica-2010, donde ganó el primer partido a España (1-0), posterior campeón del mundo, pero perdió contra Chile (1-0) y empató contra Honduras (0-0), quedando eliminada en la primera fase.
El gran sueño sería, sin embargo, pasar la barrera de los cuartos de final alcanzada por Suiza en tres ocasiones, a última de ellas hace 60 años (1934, 1938 y 1954).
Suiza completó una magnífica fase de clasificación, logrando la primera plaza con holgura (siete puntos sobre el segundo) en una llave E sin las grandes potencias, pero muy igualada (con Islandia, Eslovenia, Noruega, Albania y Chipre).
El combinado helvético logró una racha de 16 partidos invicto, incluidas las dos victorias contra Alemania y Brasil en amistosos, y que sólo se rompió en noviembre en un partido en Corea del Sur.
Esos resultados le llevaron a obtener plaza de cabeza de serie en el sorteo para Brasil, por lo que el resultado fue una llave asequible (junto a Francia, Ecuador y Honduras) que permite soñar a la Nati con el pase a octavos. Y una vez en los cruces, cualquier cosa es posible.
Brasil-2014 será el último gran torneo de Hitzfeld, quien a sus 65 años y tras tres décadas como entrenador, anunció que abandonará los banquillos tras la cita brasileña.
El experto Hitzfeld, extécnico de Bayern Múnich y Borussia Dortmund entre otros, se ha aprovechado de la cantera suiza, una de las mejores de Europa en los últimos años, para formar un equipo joven, pero lleno de calidad, como lo demuestra que los principales jugadores juegan en Alemania, Italia, Inglaterra y España.
