MAYAGUEZ, Puerto Rico. Suleidy Suárez llegó a los Juegos Centroamericanos y del Caribe como una integrante del equipo de balonmano femenino de República Dominicana.
Pero su recuerdo quedará impreso en la memoria de los que siguieron el campeonato, en especial, de los cientos de boricuas que vieron como la sobresaliente atleta de la escuadra quisqueya se erigía como una gigante a la defensa y que minimizó las posibilidades de que pudo tener Puerto Rico de ganar la medalla de oro en la final contra Dominicana.
Suárez detuvo o desvió con piernas y manos 23 ataques a puesta y tres tiros libres en el partido que ganó su equipo 27-19 este domingo en el pabellón de El Maní.
Esa soberbia actuación defensiva motivó que los propios fanáticos boricuas la calificarán como La Muralla China.
Suárez debuto disparos de todos los calibres y de todos los ángulos de la cancha para ser la jugadora más valiosa del partido.
Estoy impresionada por el juego que he realizado hoy y orgullosa de haber aportado mi cuota para ganar esta medalla, manifestó la joven.
Agradeció a Dios por ayudarles a ganar la medalla, destacó la armonía y el esfuerzo colectivo de sus compañeras, valoró el trabajo del entrenador Alfredo Rodríguez y dedicó la medalla a sus padres José Suárez y Eladia Germán.
Nancy Peña y Mariela Andino comandaron la ofensiva quisqueyana con ocho puntos cada una. Siempre confiamos en que nosotros íbamos a hacer el trabajo por el bien del país, afirmó Peña. Mientras que Andino dijo que no nos dejamos impresionar y tuvimos un buen balance ofensivo y defensivo.

