En medio de llantos, sollozos y una profunda tristeza fueron sepultados anteayer, en el cementerio Cristo Salvador, los restos de la periodista Rosario Olivo y el chofer Julio Holguín, quienes murieron en un accidente de tránsito mientras se dirigían a Santiago.
Olivo y Holguín, quienes trabajaban en el Centro de Información Gubernamental, se accidentaron al explotarse un neumático y precipitarse al vacío el vehículo en que viajaban, a la altura del kilómetro 63 de la autopista Duarte, cuando iban a cubrir en Santiago la continuación del programa de inauguraciones que viene realizando el presidente Leonel Fernández.
En el hecho también resultaron heridos el camarógrafo Nelson Roberto Santamaría, conocido como Greña, y el fotógrafo José Ramón Cuevas.

