Recibí esta mañana la inesperada y dura noticia del fallecimiento de mi inolvidable amigo y padre, el ingeniero Bienvenido Martínez Brea (Bebecito).
Sonó el celular y era la llamada del ingeniero José Manuel Ramos, tesorero del Comité Olímpico Dominicano, quien es una de las personas del entorno familiar de Bebecito.
Llamé a su querido hermano, ingeniero Felipe Martínez Brea (Felipillo) y le dije: Murió nuestro Papá. Murió un grande.
Felipillo me respondió: Así es Leo.
Y agregó:
Bebe era un peleador. Un hombre humilde. Nunca hizo daño
a nadie. Era humano, discreto y una persona excepcional.
Tengo muchas anécdotas que contarles a ustedes sobre Bebecito Martínez para que la juventud pueda apreciar quien fue ese gran hombre que nunca olvidaré.
Será en una próxima entrega, que continuaré comentado sobre ese gran luchador por los demás, pues no es fácil
el golpe que recibí.
Conversé hace poco con Bebecito y él sonreía con los chistes y recordando aquellos grandes momentos de la lucha del club Mauricio Báez para echar hacia adelante.
Felipillo me comentó que Bebecito era un peleador en favor de los humildes y que estaba tranquilo y en paz por los grandes aportes que hizo al país.
Me dijo que como lo pidió el ingeniero Martínez Brea, sería cremado y que en las próximas horas se informaría la hora en que se hará las honras fúnebres en la Funeraria Blandino, de la Abraham Lincoln.
Dolor
Tengo un fuerte dolor, pero estoy en pie reseñando algunos datos sobre Bebecito, pues
él merece eso y más.
Mañana continuaré.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

