Luis Rafael Madera analiza la derrota selección dominicana
Enjuicia las acciones del combinado criollo y expone las que a su juicio fueron causas de su fracaso en el Premundial de baloncesto
El amigo periodista Luis Rafael Madera me envía una interesante comunicación.
El artículo es muy extenso y lo dividiremos en dos entregas.
Veamos que nos dice el polémico Madera:
Salimos locos de contentos, como cualquier jibarito, para el Pre-Mundial de San Juan, llevando en nuestros pensamientos sólo felicidad, la ilusión de llegar más lejos y una carga que nos permitiría cumplir con todos nuestros anhelos; nos sorprendió la luz del día en diferentes afanes y al caer la noche todo estaba consumado, quedamos pensando en nuestro desdichado baloncesto, allí en la perla de los mares, volvimos a morir con nuestros pesares. En Borinquen descansará para siempre lo que se llamó el mejor equipo de la historia.
Pensé en todo momento que no había obstáculo que nos separara de un visado para Turquía y por supuesto realicé mis indagatorias para boletos aéreos, hoteles y restaurantes, sabiendo que jamás estaré en la nómina de una delegación de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL). Frank Herasme, César Saint Hilaire, Rafael Uribe, Pedro Pablo Pérez, Julio Toro, Melvyn López, y por supuesto, todo aquel que recibió una credencial auspiciada por la dirigencia deportiva nacional. Era una amplia comitiva por la que alguien, en algún momento, tendrá que responder. Se armó el equipo y empezó la fiesta. Terminamos sin alcanzar los objetivos, ahogados en la orilla, sin pito y sin flauta.
Sólo mostramos nuestras virtudes, esas que se pretenden silenciar con palabras grandilocuentes. Baloncelísticamente hablando somos débiles, desorganizados, incompetentes, sin estructuras, sin torneos de calidad y para peor, sin proyección. Hasta al Presidente de la República se le puso a hablar boberías: hemos impuesto una calidad en el mejor baloncesto del mundo.
A favor del deportista dominicano hay que ser honestos y señalar que el país siempre ha contado con el talento atlético necesario y en abundancia para competir con cualquier nación del globo terráqueo. A sido así desde siempre, pero nos han faltado aspectos básicos: institucionalidad, salud, alimentación, educación; un reflejo de nuestra sociedad. Cuando Cuba deslumbró al mundo contábamos con nombres como Pepe Rozón, Hugo Cabrera, Zeneida Trinidad De La Cruz, Cristóbal De León, Juan Núñez, entre otros. Siempre ha sido la misma historia, el dinero destinado al deporte en la República Dominicana corre más rápido que los atletas.
La génesis del grupo que participó en Puerto Rico fue el proceso eleccionario de FEDOMBAL en diciembre del 2008. Un evento sin competencias, pestífero, donde todos los votantes habían manifestado públicamente su intención de voto bajo certificación y donde los informes contables no resisten el mínimo cotejo. Cómplices todos sin excepción de una gestión absurda, medalaganaria, torpe, excluyente, timorata, devastadora. Hasta el generalísimo Trujillo guardaba las apariencias.
Solo hizo despuntar el año para que la FEDOMBAL manifestara su deseo de estructurar el equipo nacional. Era el anuncio que todos los huevos de la disciplina irían a la misma canasta. No ha existido nada más en ocho meses cumplidos de este año y tampoco habrá nada hasta que caiga este 2009. Llevar dos equipos juveniles a México fue una experiencia catastrófica para la entidad; escasa preparación, magros resultados y escándalos conexos. La derrota de las damitas ante los Estados Unidos por 111 puntos fue callada por todos los estamentos del deporte nacional. Repito, ciento once puntos sin dudas la peor presentación de equipo nacional alguno.
Seguiremos con el artículo de Madera el próximo jueves.
Hasta mañana, si Dios quiere, Dominicanos.

