La esperanza nunca se pierde.
Hace algunos días conversé con varios amigos que me preguntaron sobre la situación real del Albergue Olímpico.
La respuesta fue contundente: La verdad es que no sé. Me han hecho tantos cuentos y promesas que iré el día de la inauguración, pues no acostumbro a arriesgarme para quedar mal.
Asistí ayer a una reunión que sostuvieron el doctor Jaime David Fernández Mirabal, ministro de Deportes y los directivos del Comité Olímpico Dominicano, en la que evaluaron la realidad de como se encuentra el Albergue Olímpico y coincidieron en que la obra puede concluirse a la mayor brevedad.
Son pocos detalles que faltan para terminar la instalación que servirá para alojar a los atletas y además para diferentes encuentros, charlas, conferencias y asistencia médica, entre otras facilidades.
Hay una villa de primera y una de las principales responsabilidades del Comité Olímpico es su cuidado y vigilancia.
Educación
Pienso que una de las prioridades del COD es implementar un sistema de educación para que los atletas y los dirigentes entiendan que el Albergue es un lugar sagrado para la convivencia y que debe ser cuidado como una tacita de oro.
La costumbre es que las obras deportivas sean deterioradas en meses y que nadie les ponga atención y le brinde el mantenimiento adecuado.
El COD, sin lugar a dudas, enfrentará un gra reto con mantener en buenas condiciones el Albergue.
Estaré vigilante y atento al desarrollo y cuidado de esta magna obra que beneficiará al deporte nacional.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

