El dominicano, relevista estelar de los Tigres de Detroit, tendrá en su historia el haber dominado a los temidos Yankees a la hora de la verdad
El dominicano José Valverde demostró un inmenso valor al dominar al temible equipo de los Yankees para que Detroit avanzara a discutir el título de la Liga Americana.
Valverde, quién ganó 49 encuentros en la serie regular y 2 en la semifinal contra los Mulos del Bronx, ha resultado ser infalible ante sus contrincantes.
El relevista de Detroit emergió como un campeón frente al fuerte trabuco de Nueva York que se cayó a la hora de la verdad.
El pitcher quisqueyano lució calmado, aunque ese no es su estilo. Sabía que estaba enfrentando a jugadores de gran calidad y que ganan millones y millones de dólares.
Valverde llegó al montículo para lanzarle al segundo tercero y cuarto bate de los Yankees.
Y los dominó.
Eso estará en su historia cuando se escriba el libro de su paso por las Grandes Ligas.
José es de los lanzadores que no tiene miedo y le gusta la competencia.
Se comporta como una fiera herida cuando tiene momentos difíciles en el juego.
No vacila en usar sus mejores lanzamientos para retirar a la oposición.
Anoche no se durmió en Nueva York y Valverde es uno de los culpables.
Cientos de miles de dominicanos pudieron presenciar anoche las condiciones del estelar relevista, pues reitero, que estaba frente al conjunto que mayor inversión hace en las Grandes Ligas.
Valverde está en la historia.
Y que bueno que sea un dominicano.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
