Cuando vi la fotografía de la pista de atletismo de Mao, por poco lloro.
Tengo que confesar que a pesar de que he sido un ferviente defensor de la lucha por la construcción de pistas de atletismo en todo el país, me siento avergonzado por ser parte del silencio.
En los últimos tiempos me descuidé y permití, por no hacer las denuncias, que es mi deber, que la situación llegara a los niveles en que lamentablemente se encuentra esa instalación.
Y también decir que hay muchas así en el país.
Los ministros o secretarios de Deportes, no han hecho nada a pesar de los millones y millones de pesos y dólares que han manejado desde el 1997.
Y eso es inaceptable e inconcebible.
¿Y dónde están los recursos que se han manejado desde esa fecha?
¿Y dónde estaba la dirigencia deportiva de Mao que no dijo ni que esta boca es mía?
¿Y cómo es posible que la Federación de Atletismo y la Asociación de Atletismo permitieran que la pista de su deporte llegara a la situación de vergüenza que ayer presentó el matutino Hoy¿
Temor
Se debe acabar el temor de decir las cosas como son.
Al pan pan y al vino vino. El Ministerio de Deportes y la Federación de Atletismo deben formar una comisión para revisar, pueblo por pueblo, las condiciones en que se encuentran las pistas de atletismo y, de inmediato, iniciar un proceso de reparación.
Ese es el deber. No hay que mirar para los lados, ni recordar el pasado. Lo hecho, hecho está, aunque no comparto mucho esa idea.
hASTA MAÑANA, SI dIOS QUIERE. DOMINICANOS

