Liga, los Gigantes y Escogido deben buscar un final feliz
Directivos de la Liga y de los equipos, junto a los gerentes, deben reunirse con los managers y los jugadores: Que gane la corona el que mejor béisbol juegue
Los directivos de la Liga Dominicana de Béisbol, de los Gigantes del Cibao y los Leones del Escogido, tienen la responsabilidad de hacer todos los esfuerzos para que el campeonato 2009-2010, tengan una final feliz.
Hay precedentes de que varios torneos han concluido con trifulcas, líos, retiro de árbitros, equipos y suspensiones de jugadores.
Las cosas deben ser ahora diferentes.
Hay un enorme entusiasmo para la serie final de béisbol que comenzará esta noche a partir de las 7:35 de la noche, en el estadio Julián Javier, de San Francisco de Macorís.
La ronda final se moverá de sede mañana, cuando se juegue en el parque Quisqueya, a partir de las 7:30 de la noche.
Seguridad
Uno de los aspectos a contemplar es la seguridad que tiene que realizarse para evitar confrontaciones. Es necesario que los jugadores, técnicos y árbitros no tengan problemas al salir de los estadios.
El doctor Leonardo Matos Berrido, presidente de la Liga Dominicana de Béisbol, debe reunirse con los responsables de la seguridad de los estadios y con los jefes de la Policía en cada Comando para que garanticen la seguridad.
No hay favoritos en el campeonato y eso pone a los jugadores y managers más tensos.
Los equipos
Los directivos de los equipos, encabezados por el licenciado Luis Manuel Bonetti, presidente del Escogido y Laurentino Genao, presidente de los Gigantes, tienen que instruir a sus gerentes y managers para que sus peloteros jueguen duro, con gran deseo de triunfar, pero con disciplina y sin hacer daño al contrario.
Hermanos
A los jugadores no se les puede olvidar que son hermanos y que se verán las caras en las Grandes Ligas, béisbol menor y otros circuitos.
En ocasiones juegan aquí para equipos diferentes, pero allá en la misma escuadra.
Los árbitros
Los árbitros también tienen una enorme responsabilidad.
Sus decisiones no deben inclinarse para ninguno de los equipos. Tienen que ser coherentes y cantar lo que entiendan.
Todos debemos contribuir a que el torneo concluya feliz.
El béisbol lo necesita.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

