Radhamés: Admirado y respetado
Don Radhamés Gómez Pepín era respetado y admirado.
Y las honras fúnebres fueron el mejor testimonio para sus familiares y amigos de quien fue un hombre que sirvió a su Patria con valentía y fue un actor de primera línea de los acontecimientos más importantes de la vida nacional en las últimas seis décadas.
Gómez Pepín fue un libro de consulta y un ser confiable. Asesoró a muchos jóvenes periodistas que hoy brillan en la profesión.
Yankee
Les decía el pasado viernes que don Radhamés Gómez Pepín era un seguidor de los Yankees.
Y le gustaba hablar de sus conocimientos sobre jugadores como Mickey Mantle, Yogui Berra, Babe Ruth y otras figuras legendarias del béisbol.
La familia
Conversé en la funeraria con amigos sobre el profundo cariño que profesaba don Radhamés para sus familiares.
De acuerdo a mi óptica esa era su razón de ser.
Le encantaba hablar de sus hermanas y hermanos, sus amados hijos a quienes quería con adoración infinita.
Todos sus hijos lo saludaban con un beso y él mostraba esa cara de satisfacción y orgullo.
Disfrutaba comentar los logros de sus hijos: Chiqui, Momoncho, César, Patricia, Laura, Orlando y Adriana.
Me hablaba de su esposa doña Cornelia Margarita, a quien le guardo un gran cariño y admiración.
Hermanos
Don Radhamés tenía mucho afecto a sus hermanas y las quería inmensamente.
Cuando Ileana, Danae, Pastora y Teresita lo visitaban en El Nacional, siempre estaba sonriente y les hablaba de cuando eran niños y recordaban grandes momentos, pues existía una relación de mucho amor familiar.
Don Radhamés también tenía a sus hermanos César y Euclides (fallecidos) y Rafael, quien reside en la actualidad en Nueva York.
Recuerdo que 5 y 6 veces a la semana, Euclides lo llamaba para hacerle cuentos y chistes. Don Radhamés sonreía de buen gusto y salía a la redaccion a narrar las ocurrencias de su adorado hermano.
Solidaridad
Don Radhamés fue un ser humano solidario por naturaleza.
Recuerdo que hace cerca de 30 años, traficantes, consumidores y delincuentes, en una madrugada lanzaron excrementos en la puerta de mi casa en la Sumner Welles 77, en Villa Juana, para amenazarme y tratar de amedrentarme para que dejara de denunciarlos.
Jamás podré olvidar que don Radhamés Gómez Pepín fue la primera persona en llegar a las 5:30 de la mañana para brindarme todo su respaldo. Nunca olvidaré ese gesto de solidaridad y amor en un momento tan angustioso para mi familia.
Ese era don Radhamés Gómez Pepín.
Deportista
Don Radhamés era un gran deportista y quería siempre que se defendiera a los atletas que confrontaban problemas económicos y que eran maltratados.
Manolito, que llega al periódico a las 6:30 de la mañana, desde que don Radhamés lo veía, le decía: “¡Manolito!.. ¿Qué foto me tienes para primera página?”.
Le gustaba colocar gráficas del deporte en la portada del diario.
Tyson
Siempre recuerdo como una nota de aprendizaje cuando un día en la madrugada lo llamé para decirle que Mike Tyson había perdido y que había mordido a su rival Evander Holyfield.
Sin titubear un segundo, en una demostración de que era un titulador genial, me dijo: “Leo, ¿me escuchas?
Le respondí: “Si, señor Director”.
“Oye bien: Ponle: ‘Mordió y perdió’”.
Ese título fue muy comentado y a la gente tuve que aclararle que fue autoría de don Radhamés, pues no se cansaban de felicitarme como editor deportivo.
Ventanita
Estoy convencido de que don Radhamés está en el cielo y que desde una ventanita nos observará para que no nos dobleguemos y que mantengamos los principios que deben tener todos los comunicadores comprometidos con los mejores intereses de la Patria.
El miércoles don Radhamés fue sepultado en Santiago, en el lugar que él quería. Y estaba rodeado de amor y lágrimas sinceras.
Viejo amigo, descansa en paz.
Y hasta luego.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos

