El deporte perdió dos grandes: fallecieron José Oscar Fernández y Milcíades -Chide- Noboa.
José Oscar fue un amante del baloncesto que laboró sin pausa en la crónica deportiva.
Era un especialista del baloncesto. Lo practicó, fue narrador, comentarista y director general de cadenas de televisión en varios deportes.
Escribió varios libros en los que resaltó las narraciones de acontecimientos del boxeo y el baloncesto.
Uno de sus grandes dotes fue el ser un trabajador incansable. No tenía horario.
Un apasionado con el deporte de las categorías menores y le gustaba consultar.
Estuvo en muchas ocasiones detrás de las cámaras haciendo un trabajo excelente como productor.
José Oscar tenía muchos hermanos en la prensa deportiva y así lo demostraron en su terrible enfermedad.
Y esa es una demostración de que era un hombre bueno.
Se le reconoció como un ejemplo para sus familiares, que hoy deben estar tranquilos y orgullosos por sus obras de bien.
Chide Noboa
Milcíades -Chide- Noboa falleció repentinamente en Miami.
Chide fue un hombre ejemplar que puede servir de referente para muchos jóvenes que aspiran a triunfar y tener una conducta digna.
Trabajador, padre ejemplar, buen esposo y una persona afable, que se llenó de amigos, pues siempre fue solidario.
Chide fue un propulsor del softbol, el béisbol y un enamorado, más que nadie, de esas dos disciplinas.
Niñez
Recuerdo que fue pionero de la Liga Manuel Mota, en la que desarrolló una labor intensa en favor de la niñez.
Así lo hizo con la Liga Deportiva Naco.
Se le considera como uno de los mayores propulsores del béisbol de Pequeñas Ligas.
Atleta y federado
Fue vicepresidente de la Federación de Softbol, en la que desarrolló una labor extraordinaria, principalmente para la región Sur, pues su pueblo querido era Azua.
Jugó para el poderoso equipo de softbol Mennn y fue sobresaliente en béisbol.
El deporte está de luto con la pérdida física de José Oscar y Chide.
Han muerto dos gladiadores del deporte.
Ellos sirvieron a la sociedad sin recibir nada a cambio.
Eso me reconforta y, estoy seguro que también a sus familiares, pues ellos dos van al cielo a juntarse con los buenos.
¡Paz a sus restos!
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
Nada nace ni nada perece. La vida es una agregación y la muerte una separación.
Anaxágoras
El hombre teme la muerte porque ama la vida.
Fiódor Dostoievski

