La juventud de Samaná está feliz con la terminación de su multiuso, que fue inaugurado ayer por el Presidente Leonel Fernández Reyna.
Asistí ayer a la inauguración y ví los rostros de alegría de los muchachos, pues tenían años esperando que se terminara esa importante obra para un pueblo que necesita de lugares para la práctica deportiva y la reacreación.
Recuerdo que Fernández Reyna instruyó a Luis Manuel Bonetti, ministro Administrativo de la Presidencia, para que se pusiera en contacto con el ingeniero César Fernández, director de la Comisión Presidencial
de Apoyo al Desarrollo Provincial.
La instalación fue ejecutada de inmediato. Se cumplió, aunque para algunos eso era imposible.
Me sentí bien cuando observé a los jóvenes y niños saltando de alegría.
Algunos de ellos me dijeron que parecía que era un Día de los Santos Reyes.
Tiros de tres
Luego que el Presidente Fernández Reyna cortó la cinta para dejar oficialmente inaugurada la instalación, realizó tres tiros al canasto
y encestó el último para recibir una gran ovación.
el senador Prim Pujals saltó de la alegría y me dijo: ¡Leo, ese es un campeón!.
Bonetti comentó: El hombre parece que jugó buen baloncesto cuando pequeño.
Luis Sifres recordó cuando jugaba en el club Mauricio Báez y en el club La Fe con Leonel y dijo: Leíto, donde el Presidente era muy duro era en las penetraciones. También hicieron varios lances Nick Shepperd, ex jugador de la NBA y la estrella del basket femenino de Estados Unidos, Ilisha Jarratt.
Cuando Leonel se marchaba me dijo: Profesor Leo, parece que estoy fuera de forma, pues tengo unos dias que no hago prácticas de tiros por falta de tiempo,.
Sonriente le dije al Presidente que Michael Jordan fallaba. Luego le recordé que en la Arena del Cibao encestó el primer tiro, al igual que en la cancha del club de Villa Juana.
Noté muy contento al ingeniero César Fernández, ya que por varios días le dolió la cabeza en su afán para la terminación del multiuso de Samaná.
Tu desconfianza me
inquieta y tu silencio me ofende.
Miguel de Unamuno
Las mujeres
desconfían demasiado de los hombres en general y muy poco en particular.
Anónimo
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

