PEDERNALES. Una disminución del comercio se verificó ayer en el mercado fronterizo de esta provincia por el temor generado entre las poblaciones haitiana y dominicana luego que un haitiano hiriera a machetazos a un cabo del Ejército que prestaba servicio en el paso vigilado entre los dos países.
El soldado solo fue identificado como el cabo Ramírez, del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), quien fue atendido de emergencia en el hospital Doctor Elio Fiallo, de esta provincia, y luego trasladado al hospital Central de las Fuerzas Armadas, en la capital.
Ramírez sufrió varios machetazos, uno en la cabeza, mientras realizaba su servicio en la división con este lado y Haití, donde fue sorprendido en horas nocturnas del viernes pasado, de donde pudo trasladarse a pie hasta el destacamento del poblado de Anse-A-Pitres, siendo llevado de emergencia al hospital local, donde fue suturado y luego referido al hospital de las FFAA.
El Cesfront apresó al haitiano Ramón Bellé, como responsable del hecho, a quien el Tribunal de la Instrucción Permanente que dirige el licenciado Luis Eugenio Pérez Vólquez le aplicó una medida coercitiva de tres meses como prisión preventiva contemplada en el numeral 7, del artículo 226 del Código Procesal Penal, mientras los haitianos Bello Pierre y Anderson Batiste, también fueron apresados por el mismo hecho, pero fueron descargados por insuficiencia de pruebas, como pedimento del Ministerio Público de esta ciudad.
Este viernes los haitianos acudieron mínimamente al negocio que está contemplado dos veces a la semana, por el temor de la población civil de Anse-A-Pitres de que puedan ser agredidos al cruzar la línea fronteriza.
Pollos y huevos
Comerciantes de ambos lados dijeron que la venta de pollos y huevos se realiza mínimamente, por el temor que tienen haitianos que compran ese producto de llevarlo a su país por este lado, debido a que son enfrentados por autoridades policiales de allí para arrebatárselo y botarlo.
Opuestos
Sin embargo, comerciantes y residentes en los poblados haitianos cercanos a este lado fronterizo están en desacuerdo de que el mercado funcione una sola vez a la semana, como lo ha pedido el presidente de su país Michel Martelly.
Los extranjeros así como los comerciantes dominicanos vaticinan que si se limita el mercado binacional una sola vez a la semana el flujo de contrabando volvería a tomar su rumbo como sucedía hace varios años.
