Si el supuesto atentado terrorista que el 23 de mayo interrumpió 15 vuelos en el aeropuerto Las Américas no alcanzó la categoría de tormenta, a pesar de lo tensa que se veía la atmósfera, el caso ha entrado en una fase de disolución al ser rebajado a la condición de vandalismo menor por el ministro Administrativo de la Presidencia. José Ignacio Paliza señaló que sus informes indican que el suceso no fue un sabotaje.
Esos detalles tienen que ser muy precisos para contradecir la versión original de la vicepresidenta Raquel Peña, que ratificó el presidente Luis Abinader. Al dar cuenta de la interrupción la empresa Aerodom la atribuyó a fallas en el sistema de luces de la pista, que se atribuyó a un incendio en los cables. Ese día la gente estaba más atenta al desenlace de la avería en el teleférico de Puerto Plata hasta que la vice calificó como un sabotaje lo ocurrido en la terminal aérea.
La vicemandataria se apoyó en un informe del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), el Departamento Aeroportuario, el Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (Cesac) y Aerodom según el cual se cortaron de manera intencional y planificada los cables del circuito que alimenta el sistema de luces de la pista.
La versión fue ratificada por el presidente Luis Abinader, quien indicó que había dos detenidos y se perseguía a otros relacionados con el supuesto sabotaje. Sugirió incluso como dejo de sospecha que el día del suceso el militar que estaba de servicio en las instalaciones había pedido permiso para ausentarse por enfermedad.
El caso, sin embargo, tomó un giro inesperado cuando uno de los prófugos, Luis Abel Bens, (Chiricui), de 21 años, se entregó en el destacamento de la Policía de Boca Chica y según el cuerpo admitió que había penetrado a la pista de aterrizaje acompañado de su hermano Anderson Torres (Chocin) y cortado 800 pies de cables, transformadores y conectores. Dijo que penetraron por un camino desolado que está detrás del megapuerto, pero no explicó si el propósito era el robo o simplemente un acto de vandalismo. Las piezas no encajaban, pero las conjeturas se dispararon con la versión del ministro Administrativo. Parece que se quiere recoger la teoría del terrorismo. ¿De qué otra manera Paliza podía hacerse eco de una información diferente a la manejada por el Presidente y la Vicepresidenta?.
Por todos los dispositivos de seguridad y vigilancia, la pista de aterrizaje de un aeropuerto es un área restringida, a la que no se penetra con la facilidad declarada por Chiricui, para cortar cables, desconectar equipos y escabullirse sin llamar la atención. Si fue así, deja mucho que desear el informe ofrecido a la Vicepresidenta, además de dudas de si el apagón fue terrorismo o vandalismo.
Por: Luis Pérez Casanova
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