Redacción EE.UU., (EFE).- El guardabosques David Murphy se encargó de cambiar la historia y con un vuelacercas llevó a los Vigilantes de Texas a un triunfo por 7-2 sobre los Yankees de Nueva York, para que el equipo tejano se hiciera de su primer triunfo en
fase final en sus 50 años de historia.
La victoria permite a los Vigilantes igualar la serie por el título de la Liga Americana con números de 1-1, sólo un día después de que los Yankees se hicieron del primer duelo.
Como un día anterior, los Vigilantes se hicieron de un liderazgo de 5-0 desde el inicio del juego, pero esta vez mantuvieron la ventaja a diferencia del primer juego en el que los Yankees consiguieron su mejor remontada en un juego de fase final.
Esta vez los Vigilantes detuvieron una racha de 10 derrotas en
juego de fase final contra los Yankees.
La serie se trasladará al Yankee Stadium, en donde se llevará a cabo el tercer juego el lunes por la noche, cuando los Vigilantes suban a la lomita al abridor zurdo Cliff Lee, que deberá rivalizar contra el estelar Andy Pettitte, de los Yankees.
Murphy (1) conectó batazo de cuatro esquinas en el segundo episodio al romper los lanzamientos del abridor Phil Hughes, sin corredores en el camino.
Si Murphy fue el encargado de descontrolar la serpentina de los Yankees, el bateador designado dominicano Vladimir Guerrero se fue de 5-1; el parador en corto venezolano Elvis Andrus, de 4-2 con anotada; el guardabosques dominicano Nelson Cruz, de 4-2 con anotada, y el receptor puertorriqueño Bengie Molina, de 4-1 con remolcada.
En la lomita el abridor Colby Lewis (1-0) se adjudicó el triunfo en cinco entradas y dos tercios, permitió seis imparables, un jonrón dos carreras, dio tres pasaportes y retiró a seis por ponche. Lewis se combinó con cinco lanzadores para que los Vigilantes permitieran siete incogibles.
Mientras que la derrota la cargó Hughes (0-1) en labor de sólo cuatro episodios, en los que fue castigado con 10 imparables, un jonrón y siete carreras, dio tres bases y ponchó a tres.
Si un día antes el segunda base Robinson Cano (2) se encargó de encender los bates de los Yanquis con un vuelacercas, esta vez repitió la dosis con otro bambinazo de cuatro esquinas en el sexto episodio, sin gente en los senderos, para seguir siendo el bate más
dañino de los Yankees.
Además de Cano, el receptor puertorriqueño Jorge Posada se fue de 3-1.

