Lo mejor de esta segunda película de la directora Shana Feste es que se puede disfrutar de la actuación genuina de dos personalidades del cine, a quienes se les saca el máximo provecho histrónico. Resalta la corección de su ritmo, su fotografía y la limpia y bien administrada banda sonora.
Producida por Pierre Brosnan, expone su actuación y la de Susan Sarandom con gran fuerza sentimental. Ambos son los padres de un joven que muere sorpresivamente en un accidente de automóvil, auxiliados por los talentos juveniles Carey Mulligan, Johnny Simmons, Aaron Johnson, logran una película que apela al duelo familiar como eje de un drama que sacude con fuerza. El filme plantea un duelo mal gerenciado por quienes, como la madre, no aceptan que el hijo murió y menos que haya dejado embarazada a la novia tras haber estado una sola noche juntos.
Aun cuando ha sido criticada por su carga de lágrimas y sollozos (sobre todo en Brosnan, emocionalidad en la que nunca se le había visto en la pantalla) The Greates plantea un proyecto fílmico que impresionó en el Festival de Sundance.

