Tanta fortuna es morir como nacer, porque los muertos están vivos». Así se expresó el inmenso de José Martí, para alabar las hazañas literarias del gran cosmos de Manhattan: Walt Whitman. Lo mismo podríamos decir, 187 años después de la muerte física de uno de los hombres más extraordinarios de la historia: Thomás Jefferson. La genialidad de Jefferson ha llevado a algunos escritores a ponderar la idea, de que él supera en importancia histórica al primer presidente de los Estados Unidos George Washington.
América tiene en Thomas Jefferson, al gran humanista, al ideólogo, al fecundo pensador y al hombre de acción, que supo combatir en todos los terrenos, sus ideas de libertad y su oposición a la esclavitud. No hay dudas, de que su obra imperecedera, está en haber redactado el documento que más tarde se convertiría en el Acta de declaración independencia de los Estados Unidos.
Hoy podría verse insignificante, pero plantear a finales del siglo XV111 que todos los hombres nacían libres y que el creador les había dado derechos inherentes, como la libertad, la vida y el derecho a la felicidad, era obra de valientes. Jefferson fue un político liberal desde los pies a la cabeza, todavía se conservan sus escritos, donde pulveriza con acres críticas a la nobleza europea. »El árbol de la libertad debe ser regado de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos» dijo una vez, en una franca alusión de que la libertad había que conquistarla a sangre y fuego.
A él le cupo el honor de ser el tercer presidente de los Estados Unidos. Gobernó desde el 1801 al 1809. Lo hizo con dignidad y sapiencia, pero como hombre de su tiempo, tuvo yerros y virtudes. Ahora bien, donde todos coinciden, es en que poseyó sublimes sentimientos patrióticos insuperables.
Todo luce indicar, que Jefferson nunca comprendió científicamente el avance destructor del imperialismo y la voracidad de la burguesía. Pues hay que recordar, que Carlos Marx solamente tenía ocho años a la muerte de Jefferson y por lo tanto, nunca podo leer a Marx para comprender cabalmente ese fenómeno que el autor del »Capital» narra magistralmente.
Jefferson no sólo se recuerda por sus encarnizadas luchas contra los federalistas, sino, por ser el fundador de la universidad de Virginia y fundador del Partido demócrata republicano.
No sé si nuestro héroe recibió influencia de Francisco Quesnay y su »Tableu Economique»,pero en su obra »Anotaciones sobre Virginia» planteó que todas las virtudes emanaban de la tierra y que la economía agrícola era decisiva en el proceso de desarrollo
Dicen sus biógrafos, que encontrándose en su lecho de enfermo, despertó y preguntó: ¿Qué día es hoy? 4 de julio fue la respuesta y al instante entregó su alma a la inmortalidad.
Ramón Rodríguez
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