Los niños también se contagian con el espíritu de la Navidad, oportunidad para que los adultos velen porque sean partícipes de lo hermoso de la vida y de las buenas tradiciones.
Aunque la Navidad es vista de manera distinta por algunas personas, los pequeños la vivirán de acuerdo a cómo se les enseñe.
Esto es muy de cada familia, pues el componente espiritual juega un papel importante, ya que muchos celebran el nacimiento de Jesús y otros no, por lo que debemos respetar el pensar de cada quien. Para los niños siempre es importante por los juguetes, las luces de los arbolitos, resaltó la terapeuta familiar Ana Simó, del Centro Vida y Familia.
Lo valioso en esta temporada es brindarles tiempo de calidad, disfrutar con ellos y no centrarse tanto en regalos, sino más bien en compartir, hablar de nosotros, de las metas que queremos lograr donde ellos están implicados, destacó la especialista de la conducta. Una divertida manera de compartir con los niños en Navidad es haciendo el juego del Angelito, pero en vez de regalos comprados Ana Simó recomienda los realizados por cada miembro de la casa con materiales ya existentes en el hogar, ejemplo, hacer un dibujo y otras cosas.
También sentarse juntos a contar historias de Navidad, dependiendo de la tradición religiosa que tengan.
Es normal que para el mes de diciembre los pequeños de la casa esperen ansiosos la visita de Santa Claus y los tres Reyes Magos, quienes vendrán con sus trineos cargados de regalos, esto si en estas familias conservan la tradición, pero es probable que otros hogares no la lleven.
La psicóloga señala que es más sano para los niños vivir la experiencia de estas figuras hasta cierta edad, porque es parte de sus fantasías.
Lo que no está bien es decirle que tienen que portarse adecuadamente para que estos personajes, algunos bíblicos, le dejen. Pero sí es sano en los primeros años de vida dejarlos pensar que estas figuras son los responsables de dejarles un regalo, manifestó.
Ana Simó al referirse a cómo los padres divorciados deben compartir con sus hijos, señaló que es importante sicológicamente para los niños estar en estas fechas con los padres, ya sea el 24 o el 31 de diciembre.
Le toca a uno un día y al otro también, de esta manera comparten con ambos.
Un Apunte
Con ejemplo
No hay una regla para que los niños aprendan a amar la Navidad. Sólo se les puede enseñar con el ejemplo. Si para los padres no significa nada, el niño no podrá ver la Navidad como una época de entrega y regocijo.

