El golfista Tiger Woods permanece junto a su vehículo volcado en Jupiter Island, Florida, el viernes 27 de marzo de 2026. (Foto AP/Jason Oteri)
Orlando, Florida.– La negativa del golfista Tiger Woods a someterse a una prueba de orina tras su reciente accidente con vuelco podría derivar en consecuencias legales, amparadas en una modificación a la legislación de Florida aprobada el año pasado.
Según explicó un experto en derecho, los fiscales tienen la posibilidad de sustentar un caso por conducción bajo los efectos del alcohol o drogas aun sin resultados de laboratorio, basándose en el testimonio de los agentes actuantes y en evidencias audiovisuales.
Entre estas pruebas figuran grabaciones de cámaras corporales de la policía y de patrullas, que podrían ser utilizadas para determinar el estado del conductor al momento del incidente.
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El golfista circulaba a “altas velocidades” por una carretera residencial junto a la playa en Jupiter Island cuando su Land Rover rozó un camión y volcó sobre un costado el viernes, de acuerdo con la Oficina del jefe policial del condado Martin, que señaló que Woods mostraba “signos de deterioro”.
Los investigadores creen que Woods, quien no resultó herido, había tomado algún tipo de medicamento o droga y lo describieron como letárgico. Aceptó una prueba de alcoholemia que no mostró indicios de alcohol, pero se negó a una prueba de orina, informaron las autoridades. Fue arrestado y quedó en libertad bajo fianza ocho horas después.

El agente de Woods en Excel Sports, Mark Steinberg, no respondió de inmediato a un mensaje de texto ni a una llamada telefónica del lunes en los que se solicitaban comentarios. Nadie del entorno de Woods ni del PGA Tour —del que forma parte de la junta y preside el comité que está reformando el modelo de competencia— ha hecho comentarios desde su arresto.
Esto es lo que hay que saber sobre el caso:
Woods está acusado de negarse a la prueba, entre otras cosas
Woods, quien ha estado involucrado en otros accidentes a lo largo de los años, está acusado de conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba legal.
Con el cambio en la ley de Florida, negarse a la solicitud de un agente del orden de realizar una prueba de aliento, sangre u orina pasó a ser un delito menor, incluso en una primera infracción. Antes, la negativa solo se procesaba si un conductor ya se había negado a hacerse una prueba en un incidente previo, lo que incentivaba a las personas que enfrentaban cargos por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas a rechazar la prueba.

“Ahora, no importa si se negó antes o no”, manifestó David Hill, un abogado defensor de Orlando que no participa en el caso de Woods.
‘Nunca obtendremos resultados definitivos’
El jefe policial del condado Martin, John Budensiek, declaró a los periodistas que Woods cooperó cuando habló con los investigadores después del accidente, pero que eligió sus palabras con cuidado.
“Y cuando llegó el momento de las pruebas de orina en la cárcel, ahí se detuvo”, señaló Budensiek.
Woods tenía derecho a negarse a la prueba, pero como resultado fue acusado bajo el nuevo estatuto de Florida, indicó el jefe policial.
“Nunca obtendremos resultados definitivos sobre qué fue lo que lo tenía afectado en el momento del accidente”, afirmó Budensiek.
Aun así, los fiscales pueden apoyarse en otras pruebas para construir su caso incluso si no tienen resultados de laboratorio, que podrían haber determinado qué drogas, si es que había en su organismo, explicó Hill.
Los agentes realizaron a Woods pruebas en la carretera en las que parecían indicar que estaba afectado, dijo Budensiek. Cualquier video de cámara corporal o testimonio de los agentes que indique que el golfista tenía los ojos rojos o inyectados en sangre, presentaba habla pastosa u olía como si hubiera estado consumiendo drogas o alcohol podría reforzar los casos de la fiscalía, según Hill.
Dicho esto, la falta de resultados de laboratorio representa una oportunidad para los abogados de Woods.

“Es, en cierto modo, nuestro pan de cada día cuando no hay nada científico, ningún resultado de aliento ni resultados de orina que revisar”, comentó Hill.
Importa un segundo caso por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas
En Florida, Woods habría tenido buenas posibilidades de que se desestimara su caso si no hubiera rozado el otro vehículo o si hubiera sido su primera infracción. A quienes cometen una primera falta y no están involucrados en un accidente a menudo se les permite pasar por un programa de desvío que incluye educación y servicio comunitario, lo que termina con la desestimación de los cargos.
Los fiscales también permiten con regularidad que los infractores primerizos por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas se declaren culpables del cargo menor de conducción temeraria, indicó Hill.
Pero Woods fue arrestado en 2017 por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas. En ese momento, Woods dijo que había tomado una mala combinación de analgésicos cuando las autoridades lo encontraron dormido al volante de su auto, con el motor aún encendido y el lado del conductor dañado. Woods se declaró culpable de conducción temeraria.
“Si la persona tiene antecedentes o el caso está agravado por alguna razón, el fiscal podría estar presionando para que haya cárcel. Y esos son casos que por lo general van a juicio”, explicó Hill.
