The Wall Street Journal
NUEVA YORK.-Las empresas de servicios financieros, tecnológicas y de telefonía celular quieren quedarse con una tajada del multimillonario negocio de las remesas realizadas por trabajadores inmigrantes a sus países de origen. Varias están lanzando planes piloto para ofrecer un nuevo servicio: el envío de dinero a través de celulares.
Esta semana, Vodafone Group PLC, telefónica británica que es la mayor operadora de telefonía celular del mundo en términos de ingresos, anunció una sociedad con la estadounidense de remesas Western Union Co. para permitir transferencias internacionales de dinero por medio de celulares. Ese será uno de los primeros experimentos en este nicho.
Las empresas comenzarán lanzando un programa piloto que permitirá que los residentes de Reading, en el Reino Unido, envíen dinero a familiares y amigos en Kenia, donde Vodafone posee 40% del operador inalámbrico local Safaricom Ltd. Si ese programa tiene éxito, las empresas lo expandirán a otros países.
Hay un interés creciente por la utilización del celular como vehículo para las transferencias de efectivo. Servicios de este tipo están surgiendo en varios países, incluso en Latinoamérica.
El blanco actual son las remesas. La firma de investigación Aite Group prevé que, para 2010, las remesas de trabajadores globales llegarán a US$465.000 millones, en comparación con los US$369.000 millones registrados el año pasado. Sin embargo, en un informe reciente, el Banco Mundial señaló que el crecimiento de las transferencias internacionales ha comenzado a moderarse en los últimos meses a causa de la crisis financiera. Según el BID, las remesas a Latinoamérica y Caribe, por ejemplo, terminarán 2008 con un alza modesta de 1,5%, a US$67.500 millones.
Las transferencias monetarias son un componente importante del Producto Interno Bruto en muchos mercados emergentes en los que muchos trabajadores han migrado hacia mejores oportunidades en distintas regiones del mundo, manteniendo lazos familiares en sus países de origen. La mayoría de estas transferencias está en el rango de entre US$300 a US$350 y se producen cinco veces por mes, pero Vodafone quiere alentar transferencias mucho más pequeñas y más frecuentes a través de teléfonos celulares.
Western Union, que procesó US$64.000 millones en remesas internacionales el año pasado y tiene 365.000 agentes en 200 países, espera expandir su alcance a través de los teléfonos celulares. «Los servicios financieros móviles tienen un potencial tremendo en lugares donde la gente no tiene otras opciones», afirma Matt Dill, director de emprendimientos digitales de la compañía. El ejecutivo señaló que Kenia tiene relativamente pocos trabajadores con cuentas bancarias, pero tiene 10 millones de usuarios de celulares. Western Union sólo tiene 400 agentes en Kenia, principalmente en áreas urbanas.
Dill señala que Western Union se está asociando con otras operadoras para transferencias internacionales de dinero, incluyendo a Globe Telecom Inc. y Smart Communications Inc. en las Filipinas; Orascom Telecom Holding S.A.E., con sede en El Cairo, y Bharti Airtel Ltd. de India.
Según Dill, América Latina, «uno de nuestros principales mercados», también está en la mira. «Comenzamos a presentar un concepto a algunos socios locales específicos, para entender qué tipo de infraestructura será necesaria», explicó.
Dill, quien no quiso revelar qué empresas fueron consultadas en la región, dijo que las condiciones varían mucho según el país y que cualquier iniciativa primero deberá ser aprobada por las autoridades locales. Western Union ya realiza envíos de remesas para América Latina por medio de sociedades con bancos locales, pero aún no lo hace a través de celulares.
Vodafone, que es dueño o tiene participaciones en operadores inalámbricos en África, Medio Oriente e India, ve a las transferencias por teléfonos móviles como un atractivo servicio agregado en mercados en los cuales los usuarios suelen comprar sólo minutos prepagados.
El servicio tiene más de cuatro millones de clientes.

