Luego de las vacaciones es recomendable una hidratación profunda de la piel que ha sido expuesta a las agresiones de los dañinos los dañinos rayos del sol.
Es importante elegir una crema fresca no perfumada y antialergénica, para evitar la descamación tanto de la cara como del resto del cuerpo.
Una planta que brinda alivio cuando la piel se ha quemado por el sol es la sábila o alore vera que además de refrescar, la humedece.
La tez del rostro es la más delicada y es la que más se expone al sol, razón por la que tiende a resecarse y deshidratarse con facilidad, es esencial protegerla de los rayos ultravioletas del sol.
Los rayos del sol inciden también con intensidad en zonas del cuerpo como los hombros, la espalda y el pecho, por eso hay que tener especial cuidado en estas partes para evitar un envejecimiento prematuro, utilizando cremas corporales hidratantes al menos dos veces al día, para ayudar a la piel a recuperar su humectación.
Soportar al aire libre la temperatura del Caribe puede pasar factura, por esta razón hay que proteger la piel antes y después de exponerse a ésta.
Lo fundamental es exfoliar, hidratar y aplicar cremas especiales para revitalizarla.
Preparar de la piel con una exfoliación suave, permite retirar las células muertas y prepararla para una humectacíón intensiva. La hidratación permitirá disminuir los daños ocasionados por los rayos ultravioletas y los radicales libres, para esta hidratación algunos expertos recomiendan usar el Té Verde. No hay que olvidar la hidratación interna, bebiendo mucha agua. Quienes tienen pieles grasas deberán aplicarse cremas sin aceite (oil free).
Con la piel limpia e hidratada ya se puede iniciar el tratamiento específico que se desea, para manchas, acné y arrugas, que son algunos de los problemas que empeoran tras exponerse al sol, que si bien pueden tratarse en la casa con cremas, mascarillas y otros, lo más ideal sería acudir a un centro especializado.

