Opinión

Tribuna Democrática

Tribuna Democrática

El Partido Revolucionario Dominicano reabrió su programa oficial “Tribuna Democrática”, con miras a asumir su rol de canal de denuncias contra las violaciones a las libertades públicas y difundir la línea programática de su candidato Hipólito Mejía. Bajo la conducción del poeta Tony Raful, figura emblemática del PRD, el espacio viene a llenar un hueco. El PLD y Danilo Medina tienen copados los medios y un ejército de comentaristas con un derroche de recursos nunca visto en la historia reciente.

La saturación, sin embargo, se revierte en su contra. En el año 2000, el país fue pintado de morado y es sabido que Hipólito Mejía ganó las elecciones. Conforme a las mediciones, tendrá una segunda oportunidad.

Tribuna Democrática es un órgano radial con historia. En 1965, con el fondo musical de La Marsellesa, el doctor José Francisco Peña Gómez lanzó el grito de guerra para el inicio de la revuelta de abril, por el retorno de la constitucionalidad sin elecciones. En ese momento, el espacio era dirigido por el sociólogo Enmanuel Espinal, quien falleció en un accidente de tránsito. Otros directores fueron el propio Peña Gómez, Hatuey De Camps, Raful, Fulgencio Espinal, Príamo Medina y Licho Matos. La agitación política promovida en ese medio, contribuyó a la reinstauración de la democracia en 1978, cuando Joaquín Balaguer salió del Palacio.

Nuevamente la voz de Peña Gómez retumba en “Tribuna Democrática”. Hoy, en los inicios de una dictadura constitucional que comienza a dar sus primeros coletazos reprimiendo a la oposición, especialmente a mujeres indefensas atropelladas en Santiago durante una manifestación de calderos vacíos.

Se podrá escuchar otra vez no solo las orientaciones de los dirigentes del PRD, también los versos del líder en su propia voz. “Lloran las viejas campanas de los templos coloniales…”

El Nacional

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