Hay alrededor de 300 partidos en la NFL, 1.500 en la NBA y miles de fútbol profesional cada año, y eso sólo en los máximos niveles. La mayoría se mezclan entre sí y sólo unos pocos destacan.
Aquellos que dejan una impresión duradera lo hacen debido a, digamos, un mal centro en una patada de despeje, la elección de una jugada que decide un título o una carrera casi perfecta, única en una generación, hacia la línea de meta.
Esos juegos y carreras nos mantuvieron al borde de nuestros asientos en 2015 y luego nos hicieron saltar de ellos y sacudir nuestras cabezas al darnos cuenta, una vez más, que justo cuando pensamos que lo habíamos visto todo, en realidad no es así.
Aquí un vistazo a los mejores juegos y eventos
Triple Corona
Habían pasado 37 años desde que Affirmed cruzó la meta en primer lugar en el Belmont Stakes para ganar la última Triple Corona. Y durante esos 37 años, las carreras de caballos y sus aficionados habían visto a 13 equinos ganar las primeras dos competencias, sólo para desfallecer -o, en un caso, ni siquiera tomar la salida- en el Belmont.
American Pharoah, finalmente, se abrió paso. Inició lento y tuvo una ventaja mínima la mayor parte de la carrera, pero entonces mostró el corazón y la velocidad de un campeón, alejándose en los últimos mil metros para cruzar la meta en 2 minutos y 26,65 segundos, poniendo fin a cuatro décadas de acercamientos.

