Opinión

Tropezando con la misma piedra

Tropezando con la misma piedra

Y ya casi hemos vuelto en un círculo completo con la llamada capitalización del sistema eléctrico de la República Dominicana. Diez años después sólo quedan las generadoras parcialmente privatizadas y el Estado es hoy dueño de toda la distribución de la República Dominicana.

Si cuando el Estado adquirió en el 2004 a EdeNorte y EdeSur, dije que las cosas se pondrían peor, ahora estoy seguro que se pondrán tétricas.

Si bien es cierto que el Gobierno ha afirmado su intención de “venderla de nuevo”, por la experiencia que hemos vivido con EdeNorte y EdeSur esa venta no vendrá en un buen tiempo, si es que llega algún día.

Todo lo contrario, desde el Gobierno se han dado a la tarea de tirar por el suelo los logros de EdeEste y han estado queriendo compararla con EdeNorte y EdeSur para probar que supuestamente “el Estado lo hace mejor”.

Lo que no se ha dicho es que, no obstante ser la primera empresa en crear los circuitos 24 horas en nuestro país, y año tras año aplastar a sus similares del Norte y del Sur en cuanto a satisfacción al cliente (lo que le valió varios premios internacionales) y cobranza, el trato que le otorgara el Estado fue abusivo y desleal, quien sabe con cual propósito.

TCW, subsidiaria del banco francés Societé Générale, adquirió en noviembre del 2004 la parte que correspondía a la AES Corp. dentro de EdeEste con el apoyo total del Estado dominicano.

Pero para el 20 de marzo del año 2007 se vio obligada a demandar, dado el fracaso del diálogo para resolver los problemas del sector financiero, iniciado en mayo del 2006.

En sus justificaciones para la demanda, TCW dice que el Gobierno modificó la estructura legal que se había acordado desde el año 1999 (lo que es bien conocido por todos), que adicionalmente el Estado le negó su derecho a cambiar la tarifa eléctrica para compensar por los cambios en las variables macro-económicas como son la tasa cambiaria y los precios de los combustibles (expresamente reconocido por el Estado que le usa de excusa hoy para subir la tarifa), violentando de esa forma las leyes.

Por igual acusó al Estado de no respetar la exclusividad sobre su área de concesión (Punta Cana y Bávaro por ejemplo), no hacer los aportes de capital acordados (el titular mensual de todos los periódicos) y ser negligentes en perseguir y sancionar el robo de energía. Me pregunto como sigue el cableado del puente Juan Bosch y la autopista de Las Américas.

A partir del inicio de la demanda enel trato dispensado al manejo de las deudas del Estado con EdeEste, por razones obvias, empeoró a niveles ridículos, apresurando así la salida de la empresa en lo que hoy podemos considerar una expropiación.    

Pero por lo anterior no se puede culpar al Gobierno ni a ningún partido en particular. El Estado hizo lo que siempre va a hacer. Lo más irritante de todo esto es que, se va a embarcar al país en un modelo que ha sido y siempre será un total fracaso; y que se sigue ignorando la fórmula que perfectamente funcionó para otros sectores aquí mismo en RD. Ya basta de tropezar con la misma piedra.

El Nacional

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