El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo condenó este jueves que la Policía Nacional esté usando armas de guerra para enfrentar las manifestaciones y protestas de grupos populares que reclaman solución a obras comunitarias.
El doctor Franklin García Fermín estimó innecesario que el despliegue de las fuerzas policiales con armas de fuegos de gruesos calibres para sofocar las protestas, que en ocasiones son pacíficas.
Exhortó a los convocantes a esas manifestaciones a realizar sus protestas de manera pacífica para evitar que las autoridades judiciales las repriman a tiros y macanazos.
Por otro lado, García Fermín sostuvo que la UASD tomará las medidas necesarias para evitar que el campus de la academia se convierta en el centro de desórdenes y protestas que ponga en peligro las vidas de los estudiantes, profesores y empleados.
Con relación a la suspensión de la docencia ayer tras los desórdenes provocados por un grupo de encapuchados en el campus universitario, en protesta por la muerte en Moca del estudiante universitario Alfredo Gómez Núnez, se reiniciaron esta mañana y se desarrollaban normal.
El rector García Fermín lamentó que la casa de altos estudios se convierta nueva vez en escenario de movilizaciones realizadas por desaprensivos que solo buscan desestabilizar el normal funcionamiento de la institución.
Indicó que con la tregua se busca evitar enfrentamientos que pudieran traer consecuencias funestas y aseguró que las clases se reanudaron esta mañana y que se imparten sin ningún contratiempo.
Anotó que la interrupción sólo se aplicó a las labores docentes, porque los servidores administrativos de la UASD continuaron trabajando con normalidad.
García Fermín recordó que existen resoluciones de la UASD que prohíben la presencia de personas encapuchadas dentro del recinto y advirtió que cualquier estudiante que sea sorprendido o descubierto en estas acciones será sancionado por el Consejo Universitario.
Las protestas en demanda de obras sociales en distintos puntos del país han dejado un muerto y ocho personas heridas, entre ellas un oficial de la Policía.

