Hace unos días, el licenciado Cesar Cabrera, regidor del Ayuntamiento del Distrito Nacional, dictó una magistral charla conferencia en un modesto hotel de la capital ante cientos de jóvenes sobre la importancia de la educación y el papel que un legislador ha de jugar.
Aquel encuentro fue estupendo y magistral, en el cual el edil afirmó que sin educación ningún pueblo puede avanzar, significando que el progreso y bienestar de una sociedad descansa sobre los hombros de sus jóvenes, por tanto si estos no se educan, es imposible que alcancen bienestar personal y colectivo.
Cesar Cabrera, quien desde ya está corriendo por una diputación por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) aprovechó para informar que desde el Congreso su propuesta girará en torno al sometimiento de iniciativas dirigidas a evitar que los niños y jóvenes abandonen las escuelas y las universidades, porque la educación es la base primordial del desarrollo de ciudadanos productivos e independientes.
Lamentó los resultados recientes mostrados por una encuesta en la que una gran mayoría de jóvenes prefiere dedicarse en el futuro a la venta de droga, camino que solo lleva a la cárcel, a las enfermedades, a la delincuencia y a la muerte. En su exposición dijo que desde el Congreso demandará políticas públicas que redunden en beneficio, no solamente de Circunscripción 3, la que representa, sino de todo el país.
Para este aspirante congresual sus iniciativas estarán dirigidas a que la educación y la capacitación técnica estén cada vez más descentralizadas.

