Un día como hoy nació El Nacional



El Nacional ha recorrido un extenso e intenso trayecto de 53 años en el calendario de la historia dominicana como fiel escudero de irrenunciables valores como la democracia, soberanía, libertad, justicia y equidad y renovado compromiso de mantener su lanza en ristre hasta el fin de los tiempos.

Este periódico vio la luz un día como hoy en doloroso parto provocado por un atentado terrorista que destruyó las instalaciones de la revista ¡Ahora!, sin poder acallarla ni doblegarla por su demostrado valor, entereza y resiliencia, cualidades de las que se proclama heredero.

Desde su primera edición, el 11 de septiembre de 1966, El Nacional ofreció incuestionable muestra de que sus rodillas no tocarían el piso ante la fusilería todavía humeante del invasor, ni de la intolerancia de incontrolables en el Poder, porque su misión sería, como lo ha sido, defender y promover la verdad.

Una generación de jóvenes, usuarios hoy de teléfonos inteligentes, Instagram, Twitter, Bluetooth, wifi, WhatsApp y otros aparatos y redes sociales, ignora o tiene escasa referencia de aciagos años de represión, ejecuciones extrajudiciales, encarcelamientos, desapariciones y exilio por razones políticas.

A lo largo de su historia, El Nacional ha publicado historias terribles sobre violaciones a los derechos humanos, además de plasmar de manera constante y vigorosa su rechazo a la represión y a la injusticia, así como denuncias de organizaciones o personas físicas sobre casos señalados como de represión política.

La redacción de El Nacional no se repone del asesinato de Orlando Martínez, autor de la columna Microscopio, asesinado hace 44 años por defender su derecho a expresarse libremente, execrable homicidio que templó como el acero el compromiso de este vespertino, ejercer y defender la libertad de prensa.

El mundo ha cambiado abruptamente en el último cuarto de siglo, tiempo durante el cual El Nacional se ha convertido en un periódico mucho más moderno y tecnológico en la era de la multimedia, sin renunciar ni perder su esencia primigenia, que es la de informar con absoluto apego a la verdad.

Al celebrar hoy su 53 aniversario, El Nacional agradece profundamente a sus lectores y anunciantes su fervorosa muestra de confianza y fidelidad, al tiempo que reitera su firme determinación de ejercer la honrosa misión de escudero de la libertad y la democracia y de fungir siempre como la voz de todos.