Bien puede definirse como una barbaridad que en tiempo de vacas flacas el Gobierno se agencie un préstamo bancario por 75 millones de dólares para remodelar el estadio Quisqueya y levantar en su entorno un proyecto hotelero y habitacional.
Es esa una aventura financiera derivada de algún capricho ajeno a la muy repleta agenda de urgencias nacionales, que en poco o nada beneficia al interés público.
El gerente general del estatal Banco Nacional de la Vivienda (BNV), arquitecto Joaquín Gerónimo, anunció la concertación del crédito con el banco español Caixa Peral, US$75.0 millones que serán dilapidados en un proyecto cuyos gestores no han podido garantizar el retorno de la inversión.
En Estados Unidos, los estadios deportivos e instalaciones anexas incluidos hoteles, restaurantes y museos se levantan con capitales privados, pero aquí, el Gobierno asumirá un préstamo con la banca internacional para remodelar el estadio Quisqueya.
¿Por qué tan desbordado interés y urgencia en acometer un proyecto sin pie ni cabeza?
¿Acaso las autoridades planean solicitar a Mayor Leagues Beisbol instalar una franquicia de Grandes Ligas en el ensanche La Fe?
Ante una locura de esa magnitud, a lo menos que se aspira es a que el presidente Leonel Fernández ordene su postergación hasta los tiempos de vacas gordas.
Congoja
La muerte del doctor Hugo Mendoza, acaecida el martes en la noche, acongoja a la sociedad dominicana a la que sirvió con desvelo y pasión, como médico, profesor universitario, investigador y humanista.
Porque fue forjador de generaciones de pediatras, al doctor Mendoza se le reconoce hoy como maestro y padre de esa especialidad.
Por muchos años trabajó en el hospital Robert Reid Cabral, donde cada día recibía en su consultorio a decenas de niños enfermos a los que proveía de medicina, amor y comprensión.
El Nacional participa del dolor por el fallecimiento de tan ilustre ciudadano y extiende pesar a su viuda Rosa Leda Valdez, a sus hijos y demás familiares.
