El 29 de abril está instituido como Día Nacional de Etica Ciudadana. Con la fecha se conmemora la toma de posesión en 1876 del civilista Ulises Francisco Espaillat como Presidente de la República.
Espaillat enarboló la ética como norma de conducta y se destacó por su apego a los derechos humanos y las libertades públicas.
De no ser por Participación Ciudadana, que con motivo de la fecha llamó a promover los valores éticos, la fecha hubiera pasado sin pena ni gloria. No hay celebraciones y, a diferencia de Días como el del Locutor o el Periodista, no se pensiona ni reconoce a ningún ciudadano por sus méritos.
Sin embargo, la fecha ha sido aprovechada por el movimiento cívico para reclamar a las autoridades el diseño de políticas que promuevan la ética ciudadana. Políticas que sirvan de modelo para el ejercicio de una función pública transparente. Porque, como dice su directora Rosalía Sosa, la ética debe ser un referente para la ciudadanía. Y no una mera declaración.
