CHRISTCHURCH, Nueva Zelanda. AP. Angustiados familiares llegaron hasta los escombros de varios edificios desplomados el miércoles donde los restos de sus seres querido aun siguen atrapados por más de una semana después del terremoto que devastó esta ciudad neocelandesa, mientras las autoridades decían algunos restos nunca podrán ser extraidos de las ruinas.
En una visita guíada a los peores lugares destruidos en el desastre del 22 de febrero muchos familiares vieron de cerca por primera vez donde habrían perdido la vida unas 240 personas.
